De acuerdo con los reportes del Sistema Estatal de Vacunación, entre el 60 y 65 por ciento de la población cuenta ya con al menos una vacuna, cifra que, aunque positiva, aún se encuentra por debajo del ideal del 85 a 90 por ciento necesario para considerar a la comunidad inmunológicamente protegida. Esteban Aguilar señaló que contar con más de la mitad de la población vacunada representa un avance importante, pero insistió en la necesidad de incrementar la cobertura.
La vacuna contra la influenza es actualmente la más solicitada, seguida por la de COVID-19, cuya demanda ha disminuido debido a que parte de la población considera que la enfermedad ya no representa un riesgo grave. Factores como la percepción sobre las marcas de las vacunas y la disminución de casos graves y decesos han contribuido a que se minimice la importancia de esta inmunización. En comparación con años anteriores, se observa un descenso en la solicitud, especialmente tras la disminución del temor que prevalecía durante los primeros años de la pandemia.
En el caso de la vacuna contra el neumococo, su aplicación se concentra en menores de cinco años y adultos mayores de 65, lo que explica su menor demanda general. No obstante, el director de salud pública municipal destacó que el reciente brote de sarampión permitió evidenciar la importancia de la vacunación, logrando incluso el reconocimiento de la Organización Panamericana de la Salud por el control del brote en Durango. Esta situación impulsó el despliegue de esquemas de vacunación y coincidió con el arranque de la campaña de la temporada invernal, reforzando la invitación a la población para completar sus esquemas.
