La vivienda vertical se consolida como la principal apuesta para el desarrollo urbano, al priorizar el aprovechamiento del suelo cercano al centro histórico y a las zonas con mayor infraestructura. Norma Miramontes señaló que esta estrategia busca recuperar la “ciudad de los 15 minutos”, donde las personas puedan acceder a servicios, trabajo y esparcimiento en distancias cortas, fortaleciendo así la calidad de vida y evitando la expansión desordenada.

En este contexto, el presidente municipal presentó el proyecto Nueva Vizcaya, que plantea el crecimiento de la ciudad hacia la carretera al Mezquital. Se espera que durante el primer trimestre del año el plan sea aprobado, estableciendo nuevas reglas de verticalidad: hasta 10 niveles en corredores principales y alrededor de cinco niveles en zonas internas de las manzanas. La directora de desarrollo urbano destacó que el reto será equilibrar una mayor densidad con el bienestar de los habitantes, garantizando servicios y espacios adecuados.

Actualmente, esta zona concentra el mayor número de proyectos, respaldados por inversiones en infraestructura hidráulica y de drenaje, incluida la potabilizadora. Mientras tanto, los fraccionamientos continúan sin pausa, principalmente de vivienda media, con terrenos de alrededor de 200 metros cuadrados. A la par, se impulsa el desarrollo de departamentos del programa “Vivienda del Bienestar”, con superficies de entre 60 y 65 metros cuadrados, mayor altura y mejores condiciones de confort, ofreciendo alternativas habitacionales más dignas para la población.