En un anuncio que ha generado alarma en los mercados y los sectores productivos de América del Norte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este 3 de diciembre que su gobierno podría permitir que el T-MEC expire y buscar “un nuevo acuerdo” comercial con México y Canadá.
🔹 Qué dijo Trump y por qué es relevante
- “Vence en aproximadamente un año, y lo dejaremos vencer o tal vez lleguemos a otro acuerdo con México y Canadá”, afirmó Trump en una rueda de prensa en la Casa Blanca.
- Criticó a sus socios comerciales: “México y Canadá se han aprovechado de la situación… no los culpo, porque teníamos gente estúpida al mando”, remarcó al referirse al gobierno anterior.
- La revisión programada del T-MEC está prevista para 2026, cuando los tres países deben decidir si lo extienden hasta 2042 o renovarlo anualmente hasta 2036.
Riesgos inmediatos para México y Canadá
La intención de Estados Unidos de dejar que el tratado expire abre una serie de incertidumbres:
- Cadenas de suministro integradas: Sectores como automotriz, manufactura y agroindustria podrían verse afectados ante posibles nuevos aranceles o reglas distintas.
- Inversiones en riesgo: La redefinición del marco comercial podría desalentar inversión extranjera directa, especialmente en industrias que dependen del comercio trilateral.
- Incertidumbre regulatoria: Temas como normas de origen, comercio digital, medio ambiente, derechos laborales y flujo de exportaciones podrían cambiar drásticamente.
🔄 Posibles escenarios rumbo a 2026
| Escenario | Qué implicaría |
|---|---|
| Extensión del T-MEC hasta 2042 | Continuidad del marco comercial vigente; seguridad legal para empresas y comercio. |
| Renegociación de un nuevo acuerdo | Cambios en reglas de origen, aranceles y regulaciones; posible reconfiguración de cadenas productivas. |
| Expiración sin acuerdo sustituto | Riesgo de fragmentación comercial, aranceles altos, disputas comerciales y caída en inversiones. |
Lo que se juega México
Para México — y Canadá también — este momento representa una prueba de su capacidad para adaptarse. Un nuevo acuerdo podría restringir exportaciones, encarecer insumos, alterar competitividad y afectar empleos vinculados a maquila, automotriz, agricultura y manufactura.
Por eso, organismos empresariales, cámaras de comercio y autoridades deben evaluar ya planes de contingencia que consideren distintas variables: desde ajustes en la producción hasta diversificación de mercados, para mitigar el impacto de un eventual quiebre del pacto.
