VIENA (AUSTRIA), 22/11/2025.- Vista de la cámara de fotos que la marca Leica diseñó y regaló al papa Francisco en 2024 que ha sido subastada este sábado en Viena por 6,5 millones de euros, que se dedicarán a obras de caridad por expreso deseo del pontífice, fallecido el pasado abril. EFE/ Sara Corsellas

En un hecho que ha sorprendido al mundo del coleccionismo y de la filantropía internacional, una cámara Leica MP perteneciente al papa Francisco fue subastada por 6.5 millones de euros, convirtiéndose en una de las piezas fotográficas más caras jamás vendidas. Pero detrás del brillo mediático y la cifra récord, hay una historia de impacto social, secretos del mercado ultraprivado de subastas y un gesto de caridad que pocos conocían.

Una reliquia moderna que rompió el mercado

De acuerdo con especialistas del sector, esta venta supera ampliamente los valores de cualquier Leica histórica subastada en los últimos años. Para ponerlo en contexto:

  • Las cámaras Leica consideradas “rarezas absolutas”, como la serie 0 de 1923, han alcanzado precios cercanos a los 5 millones de euros, pero pocas veces los superan.
  • La pieza del papa Francisco rebasó esa cifra al llegar a 6.5 millones, impulsada por su valor simbólico, la autenticidad certificada por el Vaticano y el creciente mercado de coleccionismo religioso.

El modelo subastado —una Leica MP personalizada— habría sido utilizada en actividades privadas y apariciones no oficiales del pontífice, lo que incrementó su atractivo entre coleccionistas.

Detrás del récord: un destino solidario

Fuentes cercanas al Vaticano confirmaron que el papa Francisco decidió que la totalidad del importe obtenido se destine a obras de caridad, específicamente a proyectos sociales de apoyo a:

  • personas en situación de calle,
  • migrantes en tránsito,
  • y programas de alimentación en América Latina.

Este gesto no solo rompe con la tradición de reserva en torno a los objetos papales, sino que se convierte en uno de los donativos indirectos más altos generados por una pieza personal de un pontífice.

La puja secreta que elevó el precio

Investigaciones en casas de subastas europeas revelan que al menos tres magnates asiáticos, un coleccionista estadounidense de arte sacro y un fondo privado de Medio Oriente participaron en la puja.
La disputa final se habría resuelto en apenas 90 segundos, con ofertas que subieron de 3 a 6 millones de euros en un tramo vertiginoso.

Expertos consultados señalan que el mercado de objetos asociados a figuras religiosas de alto perfil está en auge: en los últimos cinco años, el valor de este tipo de piezas ha aumentado hasta 300%.

Una venta que combina simbolismo, mercado y filantropía

El caso de esta Leica no es simplemente una transacción millonaria: es una mezcla de devoción, prestigio y mercado, envuelta por la decisión del papa Francisco de convertir un objeto personal en un recurso económico para ayudar a los más vulnerables.

La cámara pasará ahora a una colección privada cuya identidad se mantiene en reserva; el impacto de su venta, en cambio, llegará directamente a quienes más lo necesitan.