Una declaración del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, desató una tormenta política y mediática al asegurar que migrantes que cruzan la frontera están “trayendo ganado enfermo” y provocando el aumento histórico en el precio de la carne de res. La afirmación, calificada por expertos como “infundada” y “políticamente conveniente”, reabre el debate sobre la narrativa oficial del gobierno estadounidense frente a la crisis alimentaria.
La acusación que encendió el debate
Durante una entrevista televisiva, Bessent afirmó que el país enfrenta un repunte en enfermedades ganaderas debido a que algunos migrantes habrían ingresado con animales infectados por el gusano barrenador del Nuevo Mundo, un parásito que devora tejido vivo y que representa una amenaza grave para el ganado.
El funcionario aseguró que este brote habría generado restricciones, pérdidas económicas y presiones en la cadena de suministro, contribuyendo así al aumento del precio de la carne.
Los datos: ¿Realidad sanitaria o narrativa política?
Si bien el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) sí ha confirmado brotes de gusano barrenador y ha suspendido temporalmente las importaciones de ganado mexicano, especialistas señalan que no existen pruebas de que migrantes transporten ganado ni de que sean responsables de la expansión de la enfermedad.
Expertos en políticas fronterizas explican que:
- La mayoría de los migrantes mexicanos y centroamericanos no viaja con animales.
- El ganado que cruza la frontera debe pasar por controles sanitarios estrictos, incluidos análisis clínicos y cuarentenas.
- No hay reportes oficiales que vinculen brotes recientes con tráfico irregular de animales.
El factor económico que todos quieren evitar
Mientras tanto, los precios de la carne en EE.UU. alcanzaron niveles récord durante los últimos meses. Economistas agrícolas apuntan a otras causas mucho más sólidas:
- Sequías históricas que redujeron el hato ganadero estadounidense.
- Menor producción interna tras el cierre de ranchos medianos.
- Restricciones sanitarias que han limitado la importación de res mexicana.
- Propuestas de organizaciones ganaderas para imponer aranceles de hasta 25% al ganado mexicano.
El resultado: menos oferta y precios al alza, una combinación que nada tiene que ver con migrantes, según especialistas.
México también paga el costo
El cierre parcial de la frontera ganadera ha provocado una sobreoferta interna y un incremento promedio del 17% en el precio de la carne de res en México, mientras productores presionan a ambos gobiernos para restablecer el comercio.
¿Crisis sanitaria o juego político?
Para académicos en comunicación política, las declaraciones de Bessent forman parte de una estrategia más amplia para vincular fenómenos económicos a la migración, un tema que moviliza a votantes y genera titulares de alto impacto.
“Es una ficción diseñada para desviar la atención de los problemas reales del mercado cárnico”, advirtió un investigador de políticas fronterizas.
Conclusión
La acusación de que los migrantes “traen ganado enfermo” carece de sustento técnico, pero opera con eficiencia como argumento político en un contexto donde la carne sube, el Congreso debate nuevas medidas migratorias y el gobierno enfrenta críticas por su manejo económico.
