En su primera participación ante líderes del Grupo de los Siete (G-7), la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, propuso la realización de una cumbre mundial centrada en el bienestar económico, la justicia comercial y el desarrollo como pilares para construir una paz duradera. Durante su intervención, abogó por los derechos de los migrantes, a quienes describió como fundamentales en el progreso de las economías receptoras, y pidió reconocer su dignidad y aportaciones.

Sheinbaum hizo un llamado a que el G-7 asuma un rol de responsabilidad compartida, más allá de sus intereses como potencias. En su mensaje, recordó al presidente Benito Juárez para exhortar a los países a construir en vez de destruir. Enfatizó que el objetivo debe ser garantizar que las personas puedan tener una vida digna en sus países de origen, con empleos bien remunerados y acceso al bienestar. “Aunque parezca un sueño, es posible”, afirmó ante los líderes mundiales.

Durante su estancia, la mandataria sostuvo reuniones bilaterales con líderes como Narendra Modi (India), Ursula von der Leyen (Comisión Europea), Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil) y Mark Carney (Canadá), entre otros. En estos encuentros abordó temas clave como cooperación económica, comercio justo, innovación tecnológica y actualización de tratados comerciales. Acompañada de miembros clave de su gabinete, Sheinbaum concluyó su gira reafirmando el papel de México como un actor comprometido con la paz, el desarrollo y la cooperación internacional.