México se posiciona como la décima economía más desigual del mundo, según el informe de riqueza mundial del banco de inversión UBS. Al cierre de 2024, el país contaba con 399 mil personas con patrimonios superiores al millón de dólares, quienes concentran 788 mil 571 millones de dólares, equivalentes a casi la mitad del valor total del PIB mexicano. Esta desigualdad estructural, advierte el banco, se proyecta hacia las próximas generaciones debido a un inminente proceso de herencia patrimonial sin precedentes.

El informe destaca que, aunque la riqueza en México ha crecido significativamente en los últimos 25 años, sobre todo en las clases medias, también se ha acentuado la brecha entre ricos y pobres. Se estima que en los próximos 20 a 25 años se transferirán 4.5 billones de dólares en patrimonio, lo que coloca a México como el cuarto país con mayor volumen de herencias proyectadas, sólo por debajo de Estados Unidos, Brasil y China. La mayor parte de este traspaso no será resultado del trabajo, sino de la transferencia intergeneracional de activos como bienes raíces y activos financieros.

No obstante el crecimiento general de la riqueza —12.6% en 2024 y 16.8% desde 2020—, la riqueza por habitante ha caído 3.45% en un año y más de 18% desde el inicio del siglo. Esto se explica por un desfase entre el crecimiento económico y el aumento poblacional. A pesar de una ligera disminución del índice de Gini desde 2019, México mantiene un nivel de 0.72, uno de los más altos entre las naciones analizadas, y sólo superado por economías como Brasil, Rusia, Sudáfrica y Estados Unidos.

A escala global, UBS advierte una tendencia general de acumulación de riqueza concentrada, con más de 52 millones de personas que poseen entre 1 y 5 millones de dólares en activos invertibles. Esta acumulación, impulsada por el alza en los precios inmobiliarios y los efectos del tipo de cambio, augura una redistribución global del patrimonio en las próximas décadas. En total, se espera que 83 billones de dólares cambien de manos entre generaciones, lo cual marcará profundamente el mapa de la desigualdad económica global.