El proceso de acopio de frijol registra un avance más lento de lo previsto, situación que ha encendido alertas entre productores y autoridades estatales. Aunque el gobierno del estado mantiene diálogo constante con la federación para agilizar el procedimiento, la falta de personal ha provocado retrasos en la recepción del grano, afectando a productores que ya cuentan con ficha de entrega. Esta demora impacta directamente en el precio, ya que muchas familias, ante la necesidad económica, se ven obligadas a malbaratar su cosecha.
De no acelerarse el ritmo, el frijol podría disminuir aún más su valor dentro del mercado, lo que complicaría también los acuerdos con la iniciativa privada, los cuales no pueden concretarse hasta que concluya el acopio federal. La meta establecida es alcanzar 40 mil toneladas a un precio de 27 pesos por kilo, volumen que permitiría dar salida importante a la producción duranguense. Además, se prevé que la cribadora inicie operaciones para agregar valor al producto, beneficiando directamente la economía de las familias del campo.
El regidor del PRI Jorge Herrera mencionó que confia en que durante febrero se incorpore más personal para dar celeridad al proceso y cumplir con las metas parciales establecidas. Actualmente, el acopio no alcanza ni el 50% de lo esperado para este punto del calendario, lo que genera preocupación de cara a los próximos meses, cuando las lluvias y el nuevo ciclo agrícola presionarán aún más la comercialización. Aun así, se mantiene el voto de confianza para que el programa federal logre regularizar el flujo y evitar afectaciones mayores en marzo y abril.
