Mientras millones de mexicanos enfrentan el aumento en productos básicos, el Senado de la República destinó 194 mil 174 pesos con 72 centavos de recursos públicos para equipar un salón de belleza interno, con compras que incluyen maquillaje de alta gama, cosméticos profesionales y productos premium para el cabello, de acuerdo con facturas y documentos oficiales.
El listado detalla artículos que han generado cuestionamientos por su costo y carácter no prioritario, como labiales profesionales de hasta 500 pesos por pieza, polvos traslúcidos de 878 pesos, paletas de sombras que superan los 1,300 pesos, además de bases, correctores, rubores y maquillaje especializado de marcas reconocidas, todo bajo el argumento de acondicionar un espacio de arreglo personal dentro del recinto legislativo.
A la par, también se adquirieron productos y herramientas de estilismo capilar, entre ellos sprays fijadores, mousse profesionales, cepillos, peines, planchas para el cabello y diversos accesorios, lo que configura un salón de belleza completamente equipado, más cercano a un estudio profesional que a un servicio básico.
El gasto ha abierto el debate sobre las prioridades del uso del erario, en un contexto donde se demanda austeridad y rendición de cuentas. Hasta el momento, no se ha difundido una explicación detallada sobre la necesidad de estas adquisiciones, lo que ha reavivado la discusión sobre la utilidad, proporcionalidad y responsabilidad en el manejo de los recursos públicos.
