Alejandra Cuevas Morán presentó este miércoles una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) contra el Estado mexicano, acusando al fiscal general Alejandro Gertz Manero de haber encabezado una persecución institucional en su contra y de su familia. Cuevas, quien pasó 528 días en prisión sin sentencia firme, afirmó que esta situación ha obligado a su familia a vivir en el exilio. “Fui encarcelada por cuidar. Mi madre, por amar. Mis hijos, por resistir”, expresó en un mensaje publicado en redes sociales.

El conflicto se originó tras la muerte de Federico Gertz Manero, hermano del fiscal, en 2015. Aunque la Fiscalía capitalina archivó inicialmente la denuncia, esta fue reactivada cuando Gertz asumió la titularidad de la Fiscalía General de la República en 2019. Cuevas fue detenida en 2020 y acusada de homicidio por omisión bajo una figura jurídica inexistente en el derecho mexicano: la de “garante accesoria”. En 2022, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ordenó su liberación, al determinar que no había fundamento legal en su contra ni en contra de su madre, Laura Morán, entonces de 94 años.

La denuncia ante la CIDH se da tras años de presiones, impugnaciones legales y filtraciones que, según Cuevas, reflejan un uso indebido del poder por parte de Gertz Manero. La SCJN llegó a atraer el caso por solicitud del exministro presidente Arturo Zaldívar, ante el riesgo de presiones en tribunales inferiores. Ahora, Cuevas busca justicia internacional tras agotar las vías legales en México y acusa al Estado de haber violentado sus derechos humanos a lo largo de un proceso que impactó a tres generaciones de su familia.