Julieta Hernández Camargo, presidenta de la organización “Si hay mujeres en Durango” y activista feminista, hizo un llamado a todas las mujeres de la ciudad para que participen en la marcha programada para este sábado 8 de marzo. La cita es a las 5 de la tarde en la esquina de Apartado y 20 de Noviembre, desde donde las manifestantes marcharán hasta la Plaza Cuarto Centenario, pasando por la calle Victoria, una ruta que las llevará hasta el Congreso del Estado y el Supremo Tribunal de Justicia.
Hernández Camargo destacó que, a lo largo de los últimos años, alrededor de 5,000 mujeres han asistido a las marchas feministas en Durango. En esta ocasión, se espera una participación similar, reafirmando el creciente compromiso de las mujeres en la lucha por la justicia y la equidad de género.
En su declaración, la activista mencionó el tema de la iconoclasia, un fenómeno visible en algunas marchas donde se expresan mensajes críticos hacia instituciones y figuras públicas, como lo evidencian los carteles en lugares como la biblioteca de la Universidad Juárez del Estado de Durango, donde se denuncia la tolerancia de abusadores. Aunque reconoció que no comparte esta forma de protesta, Hernández Camargo subrayó que respeta la manera en que otros grupos deciden expresarse, especialmente cuando sienten que sus voces no son escuchadas por otros medios.
Tras las declaraciones del Gobernador del Estado Esteban Villegas que decía conocer la identidad de quienes realizan actos de iconoclasia Hernández Camargo, se desligó de las organizaciones feministas que llevan a cabo dicha actividad.
«Yo no participo en la iconoclasia, no estoy de acuerdo, pero respeto la expresión de las mujeres. Es una forma de comunicación que surge de la impotencia que sienten por no ser escuchadas. Las diversas organizaciones que se suman a la marcha tienen diferentes formas de manifestarse, y aunque no sé quiénes son todas, como lo menciono, mi respeto es hacia la diversidad de pensamientos», expresó.
Con esta marcha, las mujeres de Durango siguen reafirmando su compromiso con la lucha por los derechos humanos y la equidad de género, un movimiento que se extiende por todo el país y que continúa ganando fuerza en las calles.
