Con el incremento de 12 por ciento del salario mínimo general para el siguiente año, el país no sólo está encaminado para que en 2026 ese ingreso sea suficiente para cubrir el valor total de la línea de bienestar familiar, sino que tendrá un impacto positivo en el consumo, señaló el sector privado.
En tanto, académicos y especialistas dividieron opiniones y, mientras algunos consideraron que aún es insuficiente para cubrir el umbral de pobreza, lo definieron como equilibrado y acertado, si se consideran las expectativas reservadas de crecimiento económico previstas para el próximo año. Otros destacaron que se traducirá en un efecto positivo en el poder adquisitivo.
Tras reconocer el acuerdo tripartita alcanzado en la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), la Confederación Patronal de la República Mexicana indicó que la decisión sobre el rango de incremento, que va de 248.93 a 278.80 pesos, hace que se privilegie el equilibrio entre el aumento salarial y la sostenibilidad de las empresas, en particular para las micro, pequeñas y medianas.
Con la meta de incremento que impulsó ese organismo desde 2016, agregó, se busca que para 2026, el minisalario cubra 100 por ciento de la línea de bienestar familiar.
Dinamizar la economía
En tanto, la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur) señaló que el aumento puede tener efectos positivos en la demanda interna, con un mayor consumo en los sectores de bienes y servicios, lo cual puede dinamizar la economía.
Mientras la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) aseveró que el sector industrial está convencido de que mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores es el camino correcto para tener una sociedad más justa y equitativa.
