El sistema del arte en América Latina es muy frágil en comparación con los sistemas culturales institucionales de Europa o Estados Unidos, sostiene el curador brasileño Fernando Ticoulat (Sao Paulo).
Se lucha por recabar fondos, producir, enfrentar la burocracia, la censura y la inestabilidad en el área.
No obstante, el continente cuenta con un escenario artístico asombroso, afirma Ticoulat, coordinador con Joäo Paulo Siqueia Lopes, del libro trilingüe (español, portugués e inglés) Donde vive el arte en América Latina, el tercero de una serie, completada por Espacios de trabajo de artistas latinoamericanos (2020) y 20 en 20: los artistas de la próxima década-América Latina (2021). Todas son publicaciones de la firma Art Consulting Tool, de la que es cofundador.
El libro incluye 35 espacios artísticos de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Guatemala, México, Panamá, Perú, Puerto Rico y Venezuela. Representan a México Museo Amparo, Casa Wabi, Museo Universitario Arte Contemporáneo, Soma y Museo Tamayo.
Ticoulat reconoce que en América Latina hay mucho dinero en el mercado del arte; sin embargo, este libro no tiene nada que ver con esto, sino con “lo institucional, los curadores, los museos y los espacios independientes de arte. Un sistema para nada rico; por ejemplo, los artistas apenas reciben honorarios por exhibir su obra”.
“Amo el arte y creo que puede cambiar vidas y construir un mejor mundo. Esto suena un poco ingenuo; sin embargo, tengo que creer en ello. Entonces, edito libros a fin de sostenerlo y mostrar la potencial del arte a las personas.”, concluye.
En México, Donde vive el arte en América Latina se distribuye en alianza con editorial Turner.