El alcalde Toño Ochoa advirtió que más de la mitad de la infraestructura de agua potable y drenaje de la ciudad presenta problemas, debido principalmente a la antigüedad de las redes y al incremento en la presión del agua. Señaló que tan solo recientemente se han registrado alrededor de mil fugas adicionales, situación que atribuyó al colapso de tuberías que, en algunos casos, tienen más de 50 años de antigüedad. “Fácil es arriba del 50%. Estamos hablando, se han incrementado mil fugas, mil fugas es muchísimo”, expresó.

El presidente municipal explicó que buena parte de las tuberías están construidas con materiales como cemento, barro y cobre, los cuales, dijo, ya superaron la vida útil necesaria para garantizar el adecuado funcionamiento de la infraestructura. Ante ello, indicó que es necesario intervenir las redes antes de avanzar con trabajos de pavimentación, particularmente en el Centro Histórico, pues de lo contrario las obras podrían verse afectadas por rupturas y hundimientos. “Si no lo atendemos ahorita, esta ciudad va a colapsar”, afirmó, al señalar que el problema se encuentra principalmente bajo tierra y no es visible a simple vista.

Ochoa informó que ya existe un diagnóstico de las zonas que requieren intervención y adelantó que se trabajará por tramos, con atención inicial en calles como Negrete, Patoni y Laureano Roncal, donde será necesario reponer tuberías de agua potable y drenaje. Aunque no precisó el monto de inversión ni el avance que tendrán los trabajos, sostuvo que el gobierno municipal tiene definido lo que debe realizarse y que las obras se llevarán a cabo de manera gradual. “Somos un gobierno municipal que tiene muy claro lo que tiene que hacer, que lo va a hacer”, señaló.