México importa casi tres veces más diésel del que exporta, mientras Estados Unidos analiza posibles restricciones a sus envíos de este combustible ante la presión sobre sus inventarios.
Lo que debes saber
México mantiene una fuerte dependencia de las importaciones de diésel, particularmente de los suministros provenientes de Estados Unidos, en momentos en que ese país analiza limitar sus exportaciones del combustible.
Entre enero y julio, Petróleos Mexicanos (Pemex) importó un promedio de 78.6 mil barriles diarios de diésel, mientras sus exportaciones fueron de 28.5 mil barriles diarios.
La diferencia significa que por cada barril de diésel que México vendió al exterior, compró 2.8 barriles fuera del país.
El dato coloca en el centro de la discusión la capacidad de México para responder ante una eventual reducción del suministro estadounidense.
¿Qué pasaría si Estados Unidos reduce sus exportaciones?
El escenario todavía no representa un desabasto en México, pero especialistas advierten que una restricción prolongada podría generar presión sobre el suministro nacional.
Para Ramsés Pech, analista energético, México tendría un margen limitado para sustituir rápidamente los volúmenes que actualmente llegan desde Estados Unidos debido a sus condiciones de almacenamiento y distribución.
El especialista señala que una menor disponibilidad del combustible podría repercutir principalmente en actividades que dependen del diésel para movilizar mercancías y mantener operaciones.
Entre ellas se encuentran el transporte de carga, la agricultura y distintas actividades logísticas.
Estados Unidos también enfrenta presión sobre sus inventarios
La posible restricción ocurre mientras Estados Unidos enfrenta una situación de inventarios que podría limitar su margen para mantener elevados sus envíos al exterior.
De acuerdo con la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), México fue en 2025 el principal destino de las exportaciones estadounidenses de destilados, con un promedio cercano a 220 mil barriles diarios.
Los destilados incluyen principalmente diésel, aunque la categoría también contempla otros combustibles.
La EIA prevé además que las existencias estadounidenses de destilados permanezcan por debajo del mínimo registrado durante los últimos cinco años durante buena parte de 2027.
México tendría que buscar alternativas
Una eventual reducción de las importaciones estadounidenses obligaría a México a buscar otras fuentes de suministro y, al mismo tiempo, fortalecer su infraestructura para almacenar y distribuir combustibles.
El reto no sería únicamente conseguir el producto en otros mercados. También implicaría contar con la capacidad logística necesaria para recibirlo, almacenarlo y trasladarlo dentro del territorio nacional.
Pech plantea que aumentar la capacidad de almacenamiento es uno de los puntos que México tendría que fortalecer para enfrentar posibles interrupciones externas.
¿Por qué el diésel es tan importante?
El diésel está vinculado con una parte importante de la actividad económica porque es utilizado por vehículos de transporte de mercancías, maquinaria agrícola, equipos industriales y otras unidades destinadas a actividades productivas.
Por ello, una interrupción prolongada del suministro no tendría necesariamente un efecto limitado al sector energético.
El impacto podría trasladarse a las cadenas de transporte y distribución, particularmente si la reducción de la oferta se combina con una mayor demanda.
Por ahora, el punto central no es que México enfrente un desabasto confirmado, sino el margen de maniobra que tendría el país ante una eventual reducción de las importaciones provenientes de Estados Unidos.
Los datos de Pemex muestran una dependencia significativa de las compras externas, mientras las condiciones del mercado estadounidense mantienen abierto el debate sobre sus futuras exportaciones de diésel.
