La muerte de un instructor de wakeboard de 34 años tras una infección por Naegleria fowleri, conocida como la “ameba comecerebros”, puso bajo investigación sanitaria un lago artificial ubicado en Plaza La Isla, en Mérida, Yucatán.

Carlos trabajaba en ese lugar como instructor de actividades acuáticas. Tras su fallecimiento, su familia pidió que se esclarezcan las condiciones del agua y las circunstancias en las que habría ocurrido la exposición al microorganismo.

El caso tomó relevancia luego de que el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) confirmara la presencia de Naegleria fowleri en muestras tomadas del lago. Las autoridades también confirmaron que la infección provocó la muerte del trabajador.

¿Qué ocurrió con Carlos?

El paciente ingresó el 2 de septiembre al Hospital General Regional No. 12 del IMSS, en Mérida, debido a un cuadro de meningoencefalitis amebiana primaria.

Durante su hospitalización presentó un deterioro neurológico severo y requirió atención en terapia intensiva, ventilación mecánica y tratamiento especializado.

Carlos falleció el 8 de septiembre, de acuerdo con los reportes oficiales difundidos posteriormente por las autoridades de Yucatán.

Inicialmente, los estudios clínicos y ambientales se encontraban en proceso para determinar la posible vía de infección. Posteriormente, el InDRE confirmó la presencia de Naegleria fowleri en el lago artificial.

El Gobierno de Yucatán señaló que los resultados establecen al cuerpo de agua como la vía probable de infección.

Familia cuestiona las condiciones del lago

Después de la muerte de Carlos, familiares difundieron mensajes en redes sociales en los que cuestionaron las condiciones sanitarias del lugar donde trabajaba.

Andrea Avilés, familiar del instructor, señaló que Carlos permanecía constantemente en contacto con el agua debido a sus actividades como instructor de wakeboard.

La familia sostiene que el trabajador pudo haber estado expuesto al microorganismo durante sus labores y pidió que se investigue si existieron fallas en el mantenimiento o control sanitario del lago.

También cuestionó la falta de acercamiento que, según su versión, habría tenido la empresa Fornelos Wake Yucatán con la familia durante la hospitalización y después del fallecimiento. Estos señalamientos corresponden a declaraciones de los familiares y deberán contrastarse con la postura de la empresa.

Gobierno mantiene cerrado el lago

Tras confirmar la presencia de Naegleria fowleri, las autoridades sanitarias suspendieron las actividades en el lago artificial de Plaza La Isla.

El Gobierno de Yucatán informó que el cuerpo de agua permanecerá fuera de operación mientras continúan las acciones sanitarias y la investigación sobre el cumplimiento de las normas aplicables.

La autoridad estatal también anunció que revisará el desempeño de las empresas encargadas del mantenimiento y de la calidad del agua.

En caso de detectar incumplimientos a la normativa sanitaria, se aplicarán las medidas y sanciones correspondientes conforme a derecho.

¿Existe riesgo para la población?

Las autoridades estatales señalaron que el lago artificial no está conectado con otros cuerpos de agua ni con la red de suministro de agua potable, por lo que descartaron un riesgo general para la población de Yucatán.

Además, la infección por Naegleria fowleri no se transmite de persona a persona ni se adquiere al beber agua contaminada. El riesgo ocurre cuando el agua que contiene la ameba entra por la nariz, generalmente durante actividades como nadar, bucear o sumergirse.

El Gobierno estatal indicó que este es el primer caso registrado de este tipo en Yucatán.

Investigación continuará para determinar responsabilidades

El caso permanece bajo investigación mientras las autoridades analizan las condiciones sanitarias del lago y el cumplimiento de las medidas de mantenimiento.

Para que el sitio pueda volver a utilizarse, deberán cumplirse las condiciones sanitarias establecidas por las autoridades y acreditarse mediante los análisis correspondientes que el agua es apta para las actividades permitidas.

Mientras tanto, la familia de Carlos mantiene su exigencia de respuestas y busca que se esclarezca si existieron omisiones relacionadas con la calidad del agua o las condiciones en las que el instructor realizaba su trabajo.

La presencia de Naegleria fowleri en el lago está confirmada. Lo que aún corresponde determinar mediante la investigación es si existieron responsabilidades administrativas o de otro tipo relacionadas con las condiciones del sitio.