Ketty Castro Cáceres fue declarada culpable de estafa y falsificación; durante años utilizó documentos con la huella de su madre para cobrar beneficios que correspondían a la mujer fallecida.
Un tribunal de Curicó, Chile, declaró culpable a una mujer que mantuvo durante aproximadamente una década el cadáver de su madre dentro de una vivienda, mientras continuaba realizando trámites para cobrar su pensión y obtener otros beneficios económicos.
Se trata de Ketty Castro Cáceres, quien fue encontrada responsable de los delitos de estafa, falsificación y uso malicioso de instrumento público, de acuerdo con las investigaciones presentadas ante la justicia chilena.
El caso salió a la luz después de una denuncia presentada por el hijo de Castro, quien buscaba información sobre el paradero de su abuela, a quien no había visto desde años atrás.
Falsificaba documentos para cobrar la pensión
Según las pruebas presentadas por la Fiscalía, Castro utilizó durante varios años documentos que contenían la huella dactilar de su madre para aparentar que la mujer autorizaba a su hija a realizar trámites y cobrar su jubilación.
Entre los documentos utilizados se encontraban cartas de autorización atribuidas a la fallecida.
Las autoridades establecieron que mediante estas maniobras Castro consiguió recibir alrededor de 26 millones de pesos chilenos, equivalentes a unos 27 mil dólares según las actas del tribunal.
Los cobros se realizaron principalmente entre 2013 y 2017. Además, la investigación detectó que la mujer habría utilizado procedimientos similares para acceder a otras prestaciones estatales durante la pandemia de 2021.
La desaparición de la mujer llevó a descubrir el caso
La investigación comenzó a tomar forma después de que, en 2021, el hijo de Castro presentara una denuncia por presunta desgracia debido a que no tenía noticias de su abuela.
La mujer, que padecía cáncer, había sido vista por última vez alrededor de 2010.
A partir de la denuncia, la Policía de Investigaciones de Chile comenzó a revisar los antecedentes relacionados con la mujer y detectó que su hija continuaba realizando gestiones vinculadas con la pensión.
El paradero del cuerpo finalmente fue conocido después de una discusión entre Castro y su hijo.
El cadáver permaneció dentro de una vivienda
Elementos de la Brigada de Homicidios determinaron que el cuerpo de la mujer había permanecido oculto durante años y presentaba un avanzado proceso de momificación.
Los peritajes permitieron establecer que la anciana llevaba aproximadamente una década fallecida cuando sus restos fueron encontrados en 2021.
La estimación situó su muerte alrededor de 2011, aunque la investigación no estableció que hubiera sido víctima de una agresión.
Los especialistas también descartaron la presencia de lesiones que permitieran atribuir el fallecimiento a la intervención de terceras personas.
Defensa alegó una posible enfermedad mental
Durante el proceso judicial, la defensa de Castro intentó acreditar que la acusada presentaba una condición de salud mental que pudiera afectar su responsabilidad penal.
Sin embargo, un peritaje psicológico descartó la imputabilidad penal por enajenación mental.
Esta situación provocó que el procedimiento permaneciera suspendido durante aproximadamente un año antes de continuar con el proceso judicial.
Finalmente, el tribunal determinó la culpabilidad de Castro por los delitos relacionados con el fraude y la falsificación de documentos.
Sentencia se conocerá el 25 de septiembre
Aunque la mujer ya fue declarada culpable, el tribunal todavía debe determinar las penas que correspondan por los delitos acreditados.
El fiscal jefe de Curicó, Miguel Gajardo, informó que la lectura de la sentencia está prevista para el próximo 25 de septiembre de 2026.
Hasta entonces, se conocerá cuál será la condena que deberá cumplir Castro por los delitos establecidos durante el juicio.
