Con el inicio del ciclo escolar, la Dirección Municipal de Inspectores retomó el operativo para retirar la venta de comida chatarra al exterior de las instituciones educativas, informó su titular, Ubaldo Salazar. El funcionario señaló que ya se han levantado algunas actas de inspección y retirado vendedores de diversos planteles, mientras que otros comerciantes ya comenzaron a cumplir con el cambio de giro para ofrecer productos más saludables.
Salazar indicó que uno de los principales obstáculos durante estos operativos ha sido la intervención de padres de familia, quienes en una secundaria impidieron que inspectores realizaran un decomiso y retiraran a comerciantes que ofrecían comida considerada chatarra. Explicó que algunos padres argumentan que se trata del sustento de las familias de los vendedores, por lo que hizo un llamado a permitir que los inspectores realicen su trabajo y recordó que los comerciantes pueden acudir a la Comisión de Actividades Económicas para realizar el cambio de giro, sin que esto implique necesariamente la cancelación de sus permisos.
El director de Inspectores destacó que la disposición para prohibir la venta de este tipo de productos en el exterior e interior de las escuelas es de carácter federal y que su cumplimiento requiere un trabajo permanente. Añadió que, al interior de los planteles, corresponde a los directivos supervisar que no se comercialice comida chatarra, mientras que el municipio continuará con las revisiones en el exterior, incluyendo el levantamiento de actas y, en caso de incumplimiento, el decomiso de mercancía. “No es cancelación, es cambio de giro”, puntualizó.
