:El 18% de la Generación Z en México conversa con la inteligencia artificial como si fuera una amiga y 21% le confía temas que no compartiría con otras personas.
La inteligencia artificial como amiga ya forma parte de la vida cotidiana de algunos jóvenes mexicanos. Un estudio de Kaspersky revela que 18% de la Generación Z interactúa con estas herramientas para conversar o buscar apoyo emocional.
Lo que debes saber
- 18% de los jóvenes mexicanos de la Generación Z trata a la IA como una amiga.
- 21% la utiliza para hablar de temas que preferiría no contarle a otras personas.
- 30% usa inteligencia artificial diariamente o casi todos los días.
- La principal utilidad es buscar información, con 58%.
- Solo 41% mantiene medidas constantes de seguridad digital.
- Un 5% nunca toma precauciones al utilizar estas plataformas.
La inteligencia artificial ya ocupa un lugar personal
La IA dejó de utilizarse únicamente para resolver tareas o buscar información.
De acuerdo con el estudio citado, algunos jóvenes mexicanos comenzaron a utilizar estas herramientas para mantener conversaciones casuales y buscar una especie de acompañamiento.
En particular, 18% de la Generación Z aseguró interactuar con la IA como si fuera una amiga.
El fenómeno también alcanza conversaciones más privadas. Un 21% de los participantes dijo recurrir a estas plataformas para consultar asuntos que preferiría no revelar a otra persona.
¿Para qué usan la IA los jóvenes mexicanos?
El estudio muestra que la inteligencia artificial tiene aplicaciones principalmente prácticas.
La búsqueda de información ocupa el primer lugar, con 58% de las respuestas.
Después aparecen los estudios y el aprendizaje, con 50%, mientras que 46% utiliza estas herramientas para generar ideas.
Además, 39% recurre a la IA para actividades laborales, como análisis, redacción y elaboración de reportes.
Sin embargo, su uso cotidiano también plantea nuevos desafíos relacionados con la privacidad.
El riesgo de confiar demasiado en la IA
El crecimiento de estas herramientas no necesariamente está acompañado por mejores hábitos de seguridad digital.
Solo 41% de los jóvenes señaló que toma medidas de protección de manera constante.
En cambio, 54% dijo que solamente algunas veces verifica la información o evita compartir datos sensibles.
Otro 5% reconoció que nunca aplica medidas de seguridad al utilizar servicios de inteligencia artificial.
El dato que genera preocupación
La confianza aumenta precisamente cuando las conversaciones se vuelven más personales.
Una persona puede comenzar preguntando algo cotidiano y terminar compartiendo información privada sin considerar los posibles riesgos.
Entre los datos que los especialistas recomiendan no proporcionar se encuentran contraseñas, información bancaria, documentos de identidad y otros datos confidenciales.
¿Qué información no debes compartir con una IA?
Las conversaciones con una plataforma de inteligencia artificial no deben tratarse automáticamente como conversaciones privadas.
Por ello, los usuarios deben evitar proporcionar:
- Contraseñas o códigos de acceso.
- Información de tarjetas y cuentas bancarias.
- Documentos de identidad.
- Datos personales sensibles.
- Información confidencial del trabajo.
- Conversaciones privadas de otras personas.
Además, antes de utilizar una nueva plataforma conviene revisar sus políticas de privacidad y conocer qué información recopila.
Verificar las respuestas también es clave
Otro riesgo está relacionado con la confianza excesiva en las respuestas generadas por IA.
Aunque una respuesta parezca convincente, puede contener errores, información desactualizada o datos incorrectos.
Por esta razón, los especialistas recomiendan verificar cualquier información que pueda influir en decisiones importantes.
Esto resulta especialmente relevante cuando se trata de asuntos médicos, financieros, legales o académicos.
También existen plataformas falsas de IA
La popularidad de la inteligencia artificial abrió una nueva oportunidad para los ciberdelincuentes.
Algunas páginas y servicios pueden hacerse pasar por herramientas legítimas para conseguir información de los usuarios.
Por ello, además de revisar las respuestas, es importante comprobar que la plataforma utilizada sea auténtica.
Los especialistas recomiendan prestar atención a enlaces sospechosos, solicitudes inusuales de información y páginas que imiten servicios conocidos.
¿Cómo usar la IA de forma más segura?
La recomendación principal es mantener una actitud crítica.
Antes de confiar en una respuesta, conviene contrastarla con fuentes confiables. Además, cualquier dato personal debe manejarse con la misma precaución que en otros servicios digitales.
Por otro lado, los usuarios deben recordar que una conversación que parece cercana sigue ocurriendo dentro de una plataforma tecnológica.
La familiaridad con la herramienta no elimina los riesgos de privacidad ni sustituye el criterio humano.
Una nueva relación entre jóvenes y tecnología
El dato más llamativo del estudio es que la IA comienza a ocupar un espacio que antes estaba reservado principalmente para las relaciones humanas.
Para algunos jóvenes, estas herramientas ya funcionan como acompañantes para conversar, resolver dudas y expresar pensamientos.
Sin embargo, esa cercanía también puede provocar que disminuyan las precauciones.
El reto será encontrar un equilibrio entre aprovechar las ventajas de la inteligencia artificial y mantener claros los límites sobre la información que se comparte.

