Brenda Flores y Mario Zapata fallecieron tras quedar atrapados en el Hotel Dibeni de Pereira. Voluntarios cuestionaron el uso de maquinaria pesada durante el rescate.
La pareja de duranguenses Brenda Eloísa Flores Reyes y Mario Alberto Zapata Verdier falleció tras quedar atrapada en el Hotel Dibeni de Pereira, Colombia, luego del terremoto de magnitud 7.4 que golpeó el país el pasado 10 de agosto.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó el fallecimiento de dos mexicanos afectados por el sismo. La pareja había viajado desde México el 6 de agosto para pasar unos días de vacaciones.
Lo que debes saber
- Brenda Flores y Mario Zapata eran originarios de Durango.
- Viajaron a Colombia el 6 de agosto.
- Se hospedaban en el Hotel Dibeni, en Pereira.
- El inmueble quedó colapsado tras el terremoto del 10 de agosto.
- Familiares y voluntarios participaron durante días en las labores de búsqueda.
- Voluntarios denunciaron posibles ruidos y señales entre los escombros.
- El uso de maquinaria pesada provocó cuestionamientos y confrontaciones en la zona.
- Finalmente, se confirmó el fallecimiento de la pareja.
¿Qué ocurrió con Brenda Flores y Mario Zapata?
Brenda y Mario se encontraban en Pereira cuando ocurrió el terremoto que afectó distintas regiones de Colombia.
De acuerdo con información proporcionada por familiares, ambos habían mantenido comunicación con sus seres queridos antes del desastre.
Después del sismo, sus familiares intentaron comunicarse nuevamente con ellos, pero dejaron de responder.
Posteriormente, se estableció que la pareja se encontraba registrada en el Hotel Dibeni, donde presuntamente permanecía en el primer piso al momento del colapso.
La búsqueda se prolongó durante varios días mientras familiares seguían desde Durango las labores realizadas en el inmueble.
Voluntarios denunciaron conflicto por maquinaria pesada
Durante el operativo surgió una controversia entre voluntarios y autoridades colombianas por la utilización de maquinaria pesada para retirar los restos de la estructura.
Personas que participaron en las labores aseguraron que todavía existían posibles indicios entre los escombros.
Según testimonios difundidos durante el operativo, vecinos y voluntarios afirmaron haber escuchado arañazos, golpes y otros sonidos en algunas zonas del inmueble.
Ante ello, algunos participantes consideraron que debía mantenerse la búsqueda manual y técnica antes de avanzar con maquinaria de mayor capacidad.
La situación generó reclamos entre quienes colaboraban en el rescate y las autoridades encargadas de coordinar los trabajos.
¿Qué establecen los protocolos de rescate?
Los protocolos internacionales de INSARAG contemplan diferentes métodos para intervenir edificios colapsados.
El uso de maquinaria pesada no está prohibido de manera absoluta durante una operación de búsqueda y rescate.
Su utilización depende de factores como la evaluación estructural, las condiciones del lugar, los riesgos para los rescatistas y la posibilidad de localizar víctimas.
Por ello, los señalamientos de los voluntarios se centraron principalmente en la oportunidad y las condiciones en que se utilizó la maquinaria, ante los reportes de posibles sonidos entre los escombros.
La esperanza de encontrarlos con vida terminó
Durante los días posteriores al terremoto, familiares y voluntarios mantuvieron la esperanza de encontrar con vida a Brenda y Mario.
La pareja se convirtió en uno de los casos que mayor atención generó entre la comunidad mexicana afectada por el desastre.
Sin embargo, las autoridades confirmaron posteriormente el fallecimiento de dos ciudadanos mexicanos.
La noticia puso fin a varios días de incertidumbre para sus familiares, aunque también dejó cuestionamientos sobre el desarrollo de las labores de rescate en el Hotel Dibeni.
De unas vacaciones a una tragedia
Brenda Flores y Mario Zapata viajaron a Colombia el 6 de agosto, apenas unos días antes del terremoto.
Lo que comenzó como un viaje de vacaciones terminó en tragedia después del movimiento telúrico que provocó daños severos y dejó víctimas en distintas zonas del país.
Desde Durango, sus familiares siguieron las labores de búsqueda mientras ciudadanos y voluntarios colaboraban en Pereira.
Ahora, además del dolor por la pérdida de la pareja, permanece el debate sobre cómo se desarrollaron las labores de rescate y las decisiones tomadas durante la intervención del Hotel Dibeni.
