El director de Salud Pública Municipal, Esteban Aguilar, informó que hasta el momento se han censado 172 puestos de venta de alimentos en la Feria, los cuales comenzarán a ser sometidos a muestreos aleatorios en los próximos días para verificar las condiciones sanitarias. Explicó que la primera visita a cada establecimiento tiene un carácter preventivo y busca orientar a los comerciantes sobre el correcto manejo de los alimentos. En caso de detectar incumplimientos en una segunda inspección se emite un exhorto y, si persisten las irregularidades, intervienen inspectores municipales para aplicar las sanciones correspondientes.
Aguilar explicó que los análisis de laboratorio buscan detectar la presencia de coliformes y E. coli, cuyos resultados podrían estar disponibles aproximadamente en una semana, aunque el tiempo depende del crecimiento de las bacterias en los cultivos. Señaló que el proceso no puede acelerarse, ya que la detección microbiológica está determinada por la cantidad de unidades formadoras de colonias presentes en las muestras. Añadió que, mientras tanto, las inspecciones permiten corregir de inmediato irregularidades visibles, como el uso de utensilios no aptos para la preparación de alimentos, la revisión de fechas de caducidad y la limpieza de superficies.
El funcionario aseguró que la población puede consumir alimentos en la Feria con tranquilidad, ya que se mantiene una vigilancia permanente y se corrigen oportunamente las anomalías detectadas. No obstante, reiteró el llamado a los asistentes a mantener medidas de autocuidado y, en el caso de las brochetas, recomendó romper los palitos de madera después de consumirlas para evitar cualquier posibilidad de reciclaje, práctica por la que en años anteriores incluso se canceló el permiso a un establecimiento involucrado en esa irregularidad.
