La Dirección Municipal de Protección Civil mantiene un monitoreo permanente de 130 fincas con algún tipo de riesgo estructural en la capital, de las cuales alrededor de 45 están catalogadas como de alto riesgo, informó su titular, Gustavo Paredes. Explicó que, ante el inicio de la temporada de lluvias, la dependencia trabaja de manera coordinada con las direcciones de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, además del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), debido a que varios de estos inmuebles no pueden ser modificados por su valor histórico.

El funcionario señaló que como parte de las medidas preventivas se colocaron aproximadamente 60 lonas de advertencia en inmuebles peligrosos para evitar que la ciudadanía se acerque, especialmente en puntos donde existen paradas de autobús y las personas suelen permanecer bajo estas construcciones. Sin embargo, lamentó que algunas de estas señalizaciones hayan sido retiradas, por lo que hizo un llamado a la población a respetarlas, ya que buscan prevenir accidentes por la posible caída de adobes, piedras u otros elementos de las edificaciones deterioradas.

Paredes indicó que las fincas con mayor riesgo se concentran en las zonas más antiguas de la ciudad, principalmente en el Centro Histórico y el barrio de Tierra Blanca. Recordó que durante el año pasado cinco inmuebles colapsaron a consecuencia de las lluvias, aunque precisó que en lo que va de la presente temporada no se ha registrado ningún derrumbe, debido a que las precipitaciones aún no han alcanzado la intensidad necesaria para provocar este tipo de incidentes. Añadió que las inspecciones se realizan diariamente para mantener actualizado el padrón de inmuebles en riesgo.