Ciudad de México, 10 de julio de 2026.- El fenómeno climático El Niño podría alcanzar una intensidad muy fuerte durante los próximos meses, provocando cambios importantes en las lluvias, la temporada de huracanes, las temperaturas y la frecuencia de fenómenos extremos en México, de acuerdo con proyecciones del Gobierno federal y del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que las autoridades meteorológicas mantienen vigilancia permanente sobre la evolución del fenómeno, cuyo fortalecimiento se prevé durante la segunda mitad de 2026 y cuyos efectos podrían extenderse hasta la primavera de 2027.

El Niño podría alcanzar categoría «muy fuerte»

El coordinador general del SMN, Fabián Vázquez Romaña, explicó que existe una probabilidad del 63% de que El Niño alcance la categoría de muy fuerte.

Según las estimaciones, el fenómeno comenzará a fortalecerse entre septiembre y octubre de 2026, alcanzando su máxima intensidad durante diciembre, una situación comparable con el histórico episodio registrado entre 2015 y 2016.

Los especialistas advierten que el calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico generará mayor energía para la formación de ciclones tropicales y modificará los patrones de lluvia en diversas regiones del país.

Calendario de efectos de El Niño en México

Julio y agosto de 2026

  • Lluvias por debajo del promedio en el noreste, sur y sureste del país.
  • Incremento de periodos secos en algunas regiones.
  • Temperaturas elevadas en gran parte del territorio nacional.

Septiembre y octubre de 2026

  • Fortalecimiento gradual de El Niño.
  • Mayor potencial para ciclones tropicales intensos.
  • Inicio de cambios significativos en los patrones de lluvia.

Noviembre y diciembre de 2026

  • Posible pico de intensidad del fenómeno.
  • Incremento de lluvias en diversas regiones.
  • Mayor actividad ciclónica.
  • Aumento en la frecuencia de frentes fríos.

Enero y febrero de 2027

  • Persistencia de los efectos de El Niño.
  • Más frentes fríos de lo habitual.
  • Contrastes térmicos entre distintas regiones del país.

Marzo y abril de 2027

  • Incremento de temperaturas.
  • Mayor probabilidad de olas de calor.
  • Riesgo elevado de incendios forestales.
  • Posibles afectaciones en la calidad del aire.

Temporada de huracanes podría intensificarse

Uno de los principales efectos esperados es una mayor actividad ciclónica en el Pacífico y el Atlántico.

Las autoridades explicaron que el aumento de la temperatura superficial del mar favorece la formación de sistemas tropicales más intensos, por lo que se mantiene vigilancia permanente durante la temporada de huracanes.

Gobierno prepara alertas por celular

Como parte de las acciones preventivas, el Gobierno de México desarrolla un sistema nacional de alertamiento por telefonía móvil para informar sobre riesgos meteorológicos.

La presidenta Claudia Sheinbaum indicó que el mecanismo podría entrar en operación dentro de los próximos dos meses.

Niveles de alerta

🔶 Alerta Naranja

  • Riesgo alto de lluvias intensas.
  • Recomendaciones preventivas para la población.

🔴 Alerta Roja

  • Presencia confirmada de ciclones peligrosos.
  • Indicaciones para resguardarse y evitar desplazamientos.

En una primera fase, el sistema se implementará en zonas costeras y posteriormente se extenderá a todo el país.

¿Qué es El Niño?

El Niño es un fenómeno climático asociado al calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial.

Cuando la temperatura del mar permanece por encima de sus niveles normales durante varios meses, se alteran los patrones de lluvia, viento y temperatura en distintas regiones del planeta.

Los expertos señalan que este fenómeno puede provocar:

  • Lluvias intensas e inundaciones en algunas zonas.
  • Sequías prolongadas en otras regiones.
  • Huracanes más intensos.
  • Olas de calor extremas.
  • Incremento de incendios forestales.

Las autoridades recomiendan seguir la información oficial emitida por el Servicio Meteorológico Nacional, la Conagua y los organismos de Protección Civil.