España, Francia, Grecia y otros países enfrentan una intensa temporada de incendios impulsada por las olas de calor

Europa.- Las altas temperaturas, los fuertes vientos y diversos factores humanos continúan alimentando los incendios forestales que afectan a varios países del sur de Europa, donde miles de hectáreas han sido consumidas por las llamas durante los últimos días.

Las autoridades de España, Francia, Grecia, Portugal, Croacia y Albania mantienen operativos de emergencia para contener múltiples frentes activos, mientras continúan las evacuaciones preventivas y las alertas por las condiciones climáticas extremas.

España enfrenta riesgo extremo por calor y tormentas secas

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) advirtió que gran parte de España enfrenta este lunes un riesgo “extremo” de incendios forestales debido a la combinación de altas temperaturas, tormentas eléctricas con escasas precipitaciones y fuertes vientos.

Uno de los incendios más importantes continúa en La Bisbal d’Empordà, en Cataluña, donde el fuego ha arrasado aproximadamente 2 mil 200 hectáreas.

Aunque el siniestro fue estabilizado durante el fin de semana, cerca de 200 elementos de emergencia, 40 unidades terrestres y medios aéreos permanecen vigilando el perímetro afectado, que supera los 40 kilómetros.

Las primeras investigaciones apuntan a que el incendio pudo originarse durante trabajos de mantenimiento en una carretera.

Otro foco importante se registra en Soneja, Castellón, donde más de 300 efectivos trabajan para controlar el avance de las llamas.

Portugal mantiene vigilancia tras controlar el mayor incendio del año

En Portugal, las autoridades lograron controlar el incendio forestal iniciado en el municipio de Vouzela, considerado el más grande registrado en el país durante 2026.

El fuego consumió entre 12 mil y 14 mil hectáreas, aunque alrededor de mil 200 elementos continúan desplegados para evitar reactivaciones debido al calor y las condiciones de viento.

La Guardia Nacional Republicana informó que hasta el 3 de julio había detenido a 134 personas relacionadas con incendios forestales, la mayoría por conductas negligentes como quemas agrícolas o uso de material pirotécnico.

Francia evacúa a más de 10 mil personas

En Francia, el incendio más grave afecta una zona montañosa al oeste de Perpiñán, en el departamento de los Pirineos Orientales.

El fuego ha destruido aproximadamente 4 mil 600 hectáreas, dejado cinco personas heridas y obligado a evacuar a más de 10 mil habitantes de 26 localidades.

Más de 700 bomberos, apoyados por 200 vehículos y medios aéreos, trabajan para contener las llamas.

Las autoridades francesas calificaron la situación como «muy preocupante» y no descartan nuevas evacuaciones en las próximas horas.

Grecia enfrenta incendio y nube tóxica

La situación en Grecia es especialmente delicada debido a un incendio forestal que alcanzó una planta de reciclaje de plástico, aluminio y residuos químicos en las afueras de Salónica.

El siniestro generó una extensa nube de humo tóxico que se ha desplazado hacia diversas regiones del país, incluida la capital, Atenas.

Las autoridades recomendaron a la población permanecer en interiores y evacuaron a unas 700 personas de comunidades cercanas.

Especialistas alertaron sobre la presencia de partículas contaminantes PM2.5, consideradas altamente peligrosas para la salud por su capacidad de afectar el sistema respiratorio y cardiovascular.

Otros países también reportan incendios

En Croacia, un incendio en la isla de Hvar ha consumido más de 200 hectáreas de vegetación, viñedos y áreas forestales, además de destruir varias viviendas.

Mientras tanto, en Albania, las autoridades reportaron 16 incendios activos, de los cuales únicamente cinco se encontraban bajo control durante las primeras horas del lunes.

Cambio climático y olas de calor aumentan el riesgo

Expertos advierten que las olas de calor cada vez más intensas y frecuentes en Europa están incrementando significativamente el riesgo de incendios forestales.

Las altas temperaturas, la sequía prolongada y los fuertes vientos crean condiciones ideales para la propagación rápida del fuego, obligando a los gobiernos europeos a reforzar sus estrategias de prevención y respuesta ante emergencias.