El alcalde Toño Ochoa, informó que durante los próximos operativos antialcohol se mantendrá la estrategia aplicada el año pasado, privilegiando la prevención sobre la sanción. Destacó que no se trata de una medida recaudatoria, sino de una acción orientada a fomentar la responsabilidad entre los conductores, promoviendo el uso del conductor designado y la convivencia en un ambiente de paz y tranquilidad. Señaló que la diversión y el esparcimiento son parte importante del desarrollo integral de las personas, pero subrayó que también es fundamental cuidar la salud mental y el bienestar de los duranguenses.
El presidente municipal explicó que los filtros estarán enfocados en evitar accidentes y proteger la integridad de la ciudadanía. Precisó que no habrá multas ni sanciones dentro de esta estrategia preventiva; en cambio, cuando se detecte a personas que hayan consumido alcohol en exceso, se buscará contactar a familiares para que acudan por ellas y evitar que conduzcan en estado inconveniente. De acuerdo con Ochoa, este modelo ya mostró resultados positivos el año anterior al contribuir a la reducción de los índices de accidentes viales.
Asimismo, reconoció que la seguridad vial es uno de los principales retos para Durango. Citó datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), que ubican a la capital duranguense entre las ciudades con mayores problemas relacionados con accidentes y muertes por hechos de tránsito. Indicó que la ciudad ocupa el lugar 62 de 63 en este indicador, por lo que consideró indispensable reforzar las acciones de prevención y concientización para mejorar las condiciones de seguridad en las calles y reducir los riesgos para la población.
