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  • Familias duranguenses acceden a casas con pagos accesibles gracias al trabajo conjunto entre Federación, Estado y Municipio

La secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Edna Vega Rangel, y el gobernador de Durango, Esteban Villegas Villarreal, encabezaron la entrega de las primeras viviendas del programa “Vivienda para el Bienestar” dentro del desarrollo habitacional “La Casita Norte”, impulsado por la Comisión Nacional de Vivienda.

Durante el evento, las autoridades destacaron que este esquema busca facilitar el acceso a una vivienda digna para familias que perciben menos de dos salarios mínimos, mediante mensualidades accesibles y sin créditos impagables.

Edna Vega explicó que el programa promovido por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo representa una oportunidad histórica para que miles de familias puedan adquirir un patrimonio con espacios adecuados, servicios y condiciones accesibles.

Detalló que en Durango existe un avance importante dentro de la meta estatal de más de 34 mil viviendas contempladas en este programa.

Por su parte, Esteban Villegas señaló que contar con una casa propia brinda tranquilidad y estabilidad a las familias, especialmente a madres e hijos, además de mejorar la calidad de vida de quienes durante años no tuvieron acceso a una vivienda.

El mandatario estatal reconoció también el trabajo coordinado con el alcalde de Durango, José Antonio Ochoa Rodríguez, para facilitar terrenos y eliminar algunos costos e impuestos de construcción, lo que permitió reducir el precio final de las viviendas.

Durante la entrega convivieron con familias beneficiadas como la de Felipe Páez, taxista duranguense que logró obtener una vivienda tras participar en el proceso de selección del programa.

El director general de la Comisión Nacional de Vivienda, Rodrigo Chávez Contreras, informó que la asignación de casas se realizó mediante un proceso abierto y transparente en el que participaron más de 3 mil familias.

Añadió que el modelo contempla mensualidades ajustadas a la capacidad económica de cada beneficiario, con el objetivo de evitar deudas impagables y garantizar la conservación del patrimonio familiar.