Luego de semanas de incertidumbre y temor por posibles enfrentamientos entre grupos rivales, las 18 familias que habían abandonado sus comunidades en la región de El Durazno, municipio de Tamazula, ya regresaron a sus hogares bajo un operativo de seguridad coordinado entre el Ejército Mexicano, Guardia Nacional y Policía Estatal. En total fueron 275 personas las que habían salido de sus viviendas y que ahora reportan un retorno paulatino a la normalidad.

El secretario de Seguridad Pública del Estado, comisionado Óscar Galván Villarreal, informó que las últimas 50 personas que permanecían refugiadas en un albergue de Parral, Chihuahua, fueron trasladadas el pasado sábado hacia sus comunidades de origen. Para este operativo se dispuso de un camión donde viajaron 44 personas, mientras que otras seis —tres adultos y tres menores— realizaron el trayecto en una camioneta particular, todo bajo custodia permanente de corporaciones de seguridad.

Las familias fueron llegando nuevamente a localidades como La Cañada, El Tecuán, La Soledad, Tejabanes y El Durazno, donde ya se restablecieron actividades cotidianas. Autoridades confirmaron además que los planteles educativos de nivel maternal, preescolar, primaria y secundaria operan con normalidad, contando actualmente con 38 docentes y una matrícula de 386 estudiantes en la región.

Las autoridades estatales aseguraron que habrá presencia permanente de fuerzas armadas en la zona para brindar tranquilidad y seguridad a las familias que decidieron regresar. El funcionario destacó que el objetivo es garantizar condiciones de estabilidad para que las comunidades puedan retomar sus actividades sin temor y evitar un nuevo desplazamiento de habitantes en esta región serrana de Durango.