El municipio registra ya 682 incendios en lo que va del año, una cifra cercana a los 700 siniestros, la mayoría relacionados con imprudencias de la ciudadanía, informó el alcalde Toño Ochoa, quien advirtió que apenas comienza la temporada de estiaje. Señaló que colillas de cigarro, fogatas mal apagadas e incluso pequeños objetos como vidrios pueden convertirse en detonantes de incendios forestales y de pastizales debido a las altas temperaturas y los fuertes vientos.

El edil explicó que actualmente se trabaja de manera coordinada con la Comisión Nacional Forestal (Conafor), así como con brigadas municipales que atienden los reportes en distintos puntos del municipio. Asimismo, exhortó a las personas que visitan la sierra o acostumbran acampar a tomar medidas preventivas, como apagar completamente las fogatas y evitar dejar residuos inflamables. “El calor y los vientos son factores importantes para el inicio de un incendio y hay que tomar precauciones”, expresó.

Sobre la posibilidad de que algunos incendios hayan sido provocados de manera intencional, el alcalde evitó hacer señalamientos. Indicó que, hasta el momento, prefiere considerar que la mayoría son resultado de actos imprudentes e involuntarios. “La imprudencia también provoca desastres que hay que atender”, afirmó, al reiterar que permanecerán atentos durante toda la temporada crítica de incendios.