La nueva juez cívico municipal apostará por mantener una línea de trabajo enfocada en la cercanía con la ciudadanía, privilegiando el diálogo y la mediación por encima de la confrontación. De acuerdo con lo expresado por Flor Reyes, la prioridad será atender los asuntos con justicia y sensibilidad, evitando conflictos innecesarios y dejando de lado una visión meramente sancionadora. En este sentido, se busca consolidar un juzgado accesible, donde la comunicación directa con la población sea un eje fundamental.
Respecto a los pendientes, indicó que aún están por definirse con mayor claridad, ya que la toma de posesión apenas se concretará. La estrategia inicial será revisar a fondo los temas existentes, entender su estado actual y, a partir de ello, establecer rutas de continuidad y avance. Esta etapa de diagnóstico será clave para determinar el rumbo del tribunal, especialmente bajo un enfoque de mediación que permita resolver conflictos de manera más conciliadora.
Asimismo, reconoció que el principal desafío será garantizar espacios de tranquilidad para la ciudadanía, fomentando la paz y la estabilidad social. El compromiso es reforzar lo que ya se ha construido y continuar avanzando sin perder de vista el objetivo central: que las y los duranguenses puedan vivir en calma. Bajo esta visión, el reto será sostener una línea de trabajo constante que priorice el bienestar colectivo y fortalezca la confianza en las instituciones.
