Minka Hernández informó que desde hace dos semanas se lleva a cabo un programa de rehabilitación y retiro de casetas telefónicas en el centro histórico. En una primera etapa, se atendieron aquellas que aún brindan servicio a la ciudadanía, particularmente las casetas de monedas, las cuales permanecerán en funcionamiento debido a la demanda de los duranguenses. Estas estructuras han sido rehabilitadas y pintadas como parte del mejoramiento de la imagen urbana.
En contraste, las casetas telefónicas azules que han quedado obsoletas —debido a la falta de tarjetas y su nula funcionalidad— serán retiradas de manera definitiva. De acuerdo con Minka, ya se han desmontado algunas y se prevé que el próximo sábado se realice una jornada intensiva para eliminar este tipo de infraestructura en todo el primer cuadro de la ciudad, con el objetivo de liberar espacios y mejorar la movilidad peatonal.
Las casetas retiradas serán almacenadas de forma provisional mientras se notifica a la empresa propietaria para que determine su destino final. No obstante, destacó que el retiro responde principalmente a la necesidad de prevenir riesgos, ya que estas estructuras representan un peligro para niños, adultos mayores y personas con discapacidad, además de convertirse en focos de insalubridad. Con estas acciones, el gobierno municipal busca garantizar un centro histórico más seguro, accesible y disfrutable para la población.
