Durante la presente semana, inspectores municipales llevaron a cabo la clausura provisional de cinco establecimientos comerciales de distintos giros, entre ellos negocios dedicados a la venta de pinturas, telas, nieve y chatarra. Estas acciones fueron ordenadas por el Juzgado Cívico Municipal mediante oficio, luego de que previamente se levantaran actas de inspección que no fueron atendidas por los propietarios. Personal correspondiente acudió en conjunto con el juzgado para ejecutar las diligencias y colocar los sellos de clausura.
De acuerdo con la información proporcionada por Ubaldo Salazar, dichas clausuras derivan de incumplimientos que los responsables no corrigieron en el plazo establecido. Tras una inspección inicial, los comerciantes cuentan con siete días para subsanar irregularidades o pagar las multas impuestas; sin embargo, en muchos casos los propietarios omiten atender estas disposiciones durante meses o incluso años. Ante esta situación, el Juzgado Cívico inicia un procedimiento administrativo que culmina con la emisión de la clausura.
El director de inspectores señaló que algunas de las clausuras ya fueron levantadas, luego de que los dueños acudieran a regularizar su situación y realizaran los pagos correspondientes. Entre las principales faltas detectadas se encuentran la ausencia de refrendos en el padrón de comerciantes, licencias de funcionamiento vencidas o inexistentes, así como la falta de constancias de protección civil y certificados de salud.
