La implementación de trabajo comunitario como medida correctiva para jóvenes involucrados en pandillerismo y faltas administrativas ha mostrado resultados positivos en la reducción de estas conductas. De acuerdo con el regidor Diego Flores, cada sábado los padres de familia participan activamente en estas acciones, lo que ha contribuido a generar mayor conciencia social y disminuir los incidentes relacionados con riñas y desorden público.
El regidor destacó que esta estrategia ha sido bien recibida por la ciudadanía, aunque reconoce la necesidad de reforzar la comunicación con las familias. Subrayó que, en casos donde se reportan riñas, la presencia de menores en el lugar puede generar confusiones, ya que los elementos de seguridad no siempre pueden determinar de inmediato quiénes participan directamente. Por ello, hizo un llamado a los jóvenes a evitar permanecer en estos entornos y a resguardarse para no verse involucrados en situaciones que puedan derivar en sanciones.
Asimismo, reiteró que no habrá tolerancia ante conductas que alteren el orden público. Flores señaló que continuarán aplicando “mano dura” contra el pandillerismo, combinando el trabajo comunitario con atención psicológica en casos necesarios, e incluso sanciones económicas cuando corresponda. Insistió en que tanto los responsables como sus familias deben asumir las consecuencias, con el objetivo de evitar que este tipo de problemáticas se agrave en la comunidad.
