El director de servicios públicos advirtió que los residuos biológicos infecciosos no deben ser desechados junto con la basura común, ya que representan un riesgo sanitario importante. Señaló que, una vez mezclados con los desechos sólidos urbanos, resulta prácticamente imposible separarlos, por lo que insistió en que las instituciones que los generan están obligadas a darles un tratamiento y disposición final adecuados conforme a la normativa vigente.
Aunque no se identificó a clínicas en particular incurriendo en estas prácticas, Felipe de Jesús Cortéz indicó que generalmente los establecimientos de salud evitan hacerlo de forma visible, debido a las sanciones severas que implica violar las disposiciones sanitarias. No obstante, reconoció que en las plantas de transferencia llegan ocasionalmente este tipo de residuos ocultos entre la basura, lo que dificulta su control, especialmente considerando el alto volumen diario de desechos que se maneja.
El director señaló que, si bien en los últimos años las clínicas han mejorado sus prácticas tras incidentes previos, el problema persiste principalmente en el manejo por parte de la ciudadanía. Casos como el desecho incorrecto de bolsas de diálisis, medicamentos caducos y otros materiales infecciosos en la basura doméstica siguen siendo frecuentes. Recordó que tanto hospitales como farmacias tienen la obligación de garantizar un manejo adecuado de estos residuos, evitando que sean arrojados directamente al sistema de recolección municipal.
