El incremento en el abandono de llantas en la vía pública se ha convertido en un problema creciente en la ciudad, situación que refleja una tendencia no solo local, sino también nacional e internacional. El director de servicios públicos señaló que la acumulación de estos residuos representa un desafío ambiental importante, especialmente por la naturaleza de los polímeros que las componen. Tan solo en el relleno sanitario ya se contabilizan más de dos millones de llantas acumuladas, lo que evidencia la magnitud del problema.
Además, reportó que diariamente se recolectan alrededor de 300 llantas en distintos puntos de la ciudad, muchas de ellas abandonadas en camellones, bulevares o lotes baldíos. Esta práctica complica las labores de limpieza, ya que los camiones recolectores convencionales no pueden procesarlas, obligando a implementar operativos especiales. Felipe de Jesús Cortéz advirtió que cuando se detecta a personas tirando llantas o se logra identificar su origen, se procede a aplicar sanciones a través de la Dirección Municipal de Medio Ambiente.
Ante esta situación, exhortó a la ciudadanía a hacer uso de los espacios autorizados, como la planta de transferencia, donde se reciben llantas por un costo accesible de entre 15 y 20 pesos por unidad, asegurando su correcta disposición final. Asimismo, hizo un llamado a evitar arrojarlas en ríos o espacios públicos, ya que estas acciones pueden derivar en multas severas. El objetivo, señaló, es fomentar una cultura de responsabilidad y orden que permita mantener la ciudad limpia sin necesidad de crear nuevos departamentos dedicados exclusivamente a atender esta problemática.
