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Durango, Dgo. — En lo que calificaron como el primer acto de desobediencia civil, integrantes de colectivas feministas clausuraron simbólicamente el Congreso del Estado de Durango para exigir una respuesta legislativa a la demanda de despenalización del aborto en la entidad.

Las activistas señalaron que la protesta responde a años de silencio, omisión y retrasos por parte del Poder Legislativo frente a iniciativas que buscan reformar el marco legal en materia de derechos reproductivos.

De acuerdo con el pronunciamiento difundido por el colectivo Tribu Durangueña, en Durango se presentó la primera iniciativa popular mediante mecanismos de participación ciudadana, considerada un hecho histórico en el estado y en el país; sin embargo, aseguraron que no avanzó en el Congreso.

Además, recordaron que en distintas legislaturas diputadas han presentado propuestas similares, las cuales tampoco han prosperado. A ello se suma un amparo promovido por organizaciones y activistas, que, señalaron, tampoco ha generado cambios legislativos.

Las colectivas afirmaron que, mientras no exista una reforma legal, las mujeres continúan enfrentando criminalización, miedo y desigualdad, situación que contrasta con otras entidades del país donde el aborto ya fue despenalizado.

“En Durango vivimos una discriminación jurídica por ubicación territorial: mientras en otros estados el aborto es legal, aquí sigue siendo delito”, expresaron.

Ante este escenario, las activistas aseguraron que han tenido que acompañar abortos de manera solidaria, argumentando que la omisión del Estado las obliga a proteger la vida, la salud y la libertad de las mujeres.

La protesta se realizó en el contexto de las movilizaciones del 8 de marzo, fecha en la que miles de mujeres en el país salen a las calles para exigir igualdad, justicia y el reconocimiento pleno de sus derechos.