- 264 hombres y 47 mujeres concluyen su formación inicial bajo el mando de la 10/a Zona Militar.
Durango, Dgo., 7 de marzo de 2026.— Con paso firme, uniformes impecables y el orgullo reflejado en los rostros de sus familias, 311 nuevos soldados culminaron la primera fase de su adiestramiento militar durante una ceremonia realizada en la explanada de la 2/a. Compañía de Ingenieros No Encuadrados (C.I.N.E.), ubicada en el Campo Militar 10-C “Gral. Div. Francisco Castillo Nájera”, en El Salto, municipio de Pueblo Nuevo.
El acto protocolario inició a las 09:00 horas y fue encabezado por el comandante de la 10/a. Zona Militar, el general de brigada de Estado Mayor Salvador Alvarado Ramírez, quien acudió en representación del comandante de la III Región Militar.
Ante la mirada orgullosa de alrededor de 560 familiares y amigos, los contingentes integrados por jóvenes provenientes de Durango y Sinaloa, así como de la 3/a Brigada de Policía Militar, cerraron esta etapa formativa. En total, 264 hombres y 47 mujeres completaron el primer escalón de adiestramiento 2026, tras semanas de intensa preparación física, táctica y disciplinaria.
Durante la ceremonia se rindieron honores al mando y a la Bandera, se entregaron reconocimientos a elementos destacados y se realizó una demostración de las habilidades adquiridas durante el proceso de instrucción.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando un integrante del escalón dirigió un mensaje en representación de sus compañeros, destacando el esfuerzo colectivo, las dificultades superadas y el compromiso de servir a México. Entre el público, padres, madres y familiares siguieron cada palabra con evidente emoción.
La jornada concluyó con un desfile de honor y la entonación del Himno Nacional, sellando así una ceremonia que simbolizó no solo el fin de una etapa de formación, sino el inicio de una trayectoria marcada por la disciplina, el deber y el servicio al país.
Para los jóvenes soldados, este logro representa la confirmación de un camino elegido con convicción; para sus familias, el reflejo de un sacrificio compartido que hoy se traduce en orgullo.
