Domingo 15 de Febrero 2026
En un giro que vuelve a sacudir la conversación sobre narcotráfico, sanciones internacionales y educación de élite en Estados Unidos, un reporte del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos reveló que hijos de presuntos líderes de una organización criminal mexicana estudiaron durante años en la prestigiosa IMG Academy, en Florida.
La institución fue sancionada tras confirmarse que, durante cinco años, albergó a los jóvenes para formarlos como atletas de alto rendimiento, pese a que sus familiares ya estaban incluidos en listas de sanciones del gobierno estadounidense.
Multa millonaria por violar sanciones
Para resolver su responsabilidad civil por violar 89 sanciones vinculadas al narcotráfico, la academia acordó el pago de 1.72 millones de dólares a la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), organismo encargado de aplicar programas de sanciones económicas y comerciales.
La investigación oficial reveló que la academia funcionó prácticamente como un “segundo hogar” para los estudiantes, facilitando su educación académica y su entrenamiento profesional, a pesar de los vínculos criminales atribuidos a sus familias.
Pagos desde México y costos de élite
Los servicios contratados no eran menores. La IMG Academy ofrece internado de tiempo completo, programas de formación profesional, campamentos especializados y entrenamiento en línea, todos con costos elevados que fueron cubiertos mediante transferencias bancarias desde México.
Por uno de los hijos, se pagaron cuotas anuales que oscilaron entre 47 mil 026 y 98 mil 867 dólares.
Por el segundo, las cifras alcanzaron hasta 102 mil 235 dólares anuales, incluyendo matrícula, alojamiento y otras tarifas asociadas al programa deportivo.
Durante ese periodo, los responsables de los pagos ya figuraban en la lista de personas sancionadas, lo que prohíbe a entidades estadounidenses realizar transacciones financieras con ellas.
Fallas en controles y cumplimiento financiero
Aunque la escuela cooperó con las autoridades estadounidenses para resolver el caso, el episodio expone una realidad incómoda: incluso instituciones de prestigio internacional pueden presentar debilidades en sus mecanismos de cumplimiento y verificación financiera.
En términos simples, cuando una persona está sancionada por el gobierno de EE.UU., ninguna empresa o institución puede aceptar su dinero. Si lo hace —aunque sea sin intención— enfrenta consecuencias legales y económicas.
El mensaje detrás del escándalo
Este caso no sólo habla de una multa millonaria. Habla de cómo el dinero presuntamente ligado al crimen organizado mexicano logró insertarse en un ecosistema de alto perfil en territorio estadounidense.
También manda una señal clara en el contexto de la relación bilateral entre México y Estados Unidos en materia de seguridad, combate al narcotráfico y cooperación financiera internacional: las sanciones buscan cerrar espacios y limitar cualquier beneficio indirecto para actores vinculados a actividades ilícitas.
Para la juventud mexicana que sigue estos temas en redes sociales y exige transparencia, la pregunta es directa:
¿qué tan blindadas están realmente las instituciones de élite frente al poder del dinero?
Porque hoy el debate no es sólo sobre violencia. Es sobre reputación, influencia global, controles financieros y responsabilidad institucional.


