Con el objetivo de que las familias paguen únicamente por el consumo real de agua, el organismo operador ha intensificado la reinstalación y colocación de medidores en viviendas donde estos fueron retirados, robados o dejaron de funcionar por desgaste o remodelaciones. Jesús Smith hizo un llamado a la ciudadanía para que reporte los domicilios que no cuenten con medidor, como parte de una estrategia que busca regularizar el servicio y fortalecer el control del suministro.
Desde el pasado 18 de enero a la fecha, se han instalado más de 6 mil medidores en la ciudad de Durango, y la meta para este año es alcanzar los 15 mil equipos colocados. Contar con un servicio medido permite evitar cobros fijos que no reflejan el consumo real y facilita al organismo un manejo más eficiente del sistema. De acuerdo con el director de AMD, un servicio sin medición funciona como “una tarjeta sin fondo”, ya que el consumo no se controla y se mantiene el mismo pago, exista o no desperdicio.
Finalmente, destacó que la instalación de medidores también contribuye a generar conciencia sobre el cuidado del agua, un recurso cada vez más escaso en distintas regiones del país. Aunque los casos de robo de medidores han disminuido considerablemente debido a que ahora son de materiales plásticos y de bajo valor comercial, el organismo continuará sustituyendo aquellos que ya cumplieron su vida útil o presenten fallas, con la finalidad de garantizar un proyecto sustentable a largo plazo y asegurar el abasto para las próximas décadas.
