Miércoles 28 de Enero | Hecha por: Katya Aquino Salinas
El emblemático Reloj del Juicio Final, una metáfora creada por el Bulletin of the Atomic Scientists para medir cuán cerca está la humanidad de una catástrofe global, se ha movido a solo 85 segundos antes de la medianoche, su punto más cercano al “fin del mundo” en toda su historia desde 1947. Esto representa una señal de alarma sin precedentes para líderes y sociedades de todo el planeta.
Este ajuste, anunciado este 27 de enero de 2026, refleja una percepción científica de que las amenazas existenciales —como la crisis nuclear, el cambio climático, los conflictos globales, los riesgos tecnológicos y la falta de cooperación internacional— están convergiendo de forma peligrosa y acelerada.
¿POR QUÉ ESTÁ TAN CERCA LA HUMANIDAD DEL “FIN”?
1. Amenaza nuclear creciente
Los expertos señalan que las tensiones entre potencias con arsenales nucleares —como Estados Unidos, Rusia, China, India y Pakistán— han aumentado, junto con una carrera armamentista moderna que incluye la posibilidad de pruebas y despliegues de nuevas armas. También preocupa la falta de renovación de tratados clave de control de armas.
2. Cambio climático sin control
Pese a décadas de advertencias científicas, las emisiones de gases de efecto invernadero siguen elevándose, provocando fenómenos climáticos extremos, olas de calor más intensas y desastres ambientales que no muestran señales claras de desaceleración global.
3. Tecnologías disruptivas no reguladas
El progreso acelerado en inteligencia artificial, biotecnología, y desinformación digital representa riesgos adicionales que los científicos consideran poco abordados por las estructuras de gobernanza global, aumentando la vulnerabilidad humana ante crisis imprevistas.
4. Falta de cooperación internacional
El Boletín de los Científicos Atómicos enfatiza que la fragmentación geopolítica y el retorno de políticas nacionalistas reducen la capacidad de la comunidad global para enfrentar amenazas compartidas de forma conjunta.
¿QUÉ SIMBOLIZA “85 SEGUNDOS”?
El reloj no es una cuenta regresiva literal ni una predicción científica de cuándo ocurrirá una catástrofe. Más bien, es una herramienta simbólica que busca medir —a través de segundos antes de la medianoche— qué tan cerca está la humanidad de un desastre global provocado por sus propias acciones o inacciones.
Desde su creación después de la Segunda Guerra Mundial, el reloj ha sido ajustado 27 veces para alertar sobre cómo peligros como las armas nucleares y hoy también el cambio climático y las tecnologías disruptivas pueden hacer colapsar la seguridad global.
UN RECORD HISTÓRICO DE PELIGRO
El año pasado, el reloj marcó 89 segundos antes de la medianoche, lo que ya fue un récord histórico de riesgo. Este avance de cuatro segundos más hacia la medianoche en 2026 indica que los científicos ven que la situación mundial ha empeorado aún más en los últimos 12 meses.
¿QUÉ PUEDEN HACER LOS LÍDERES MUNDIALES?
Los expertos que ajustan el reloj insisten en que cada segundo cuenta y que aún es posible “retroceder” la manecilla mediante acciones concretas, como:
- Renovar y reforzar tratados internacionales de control de armas nucleares
- Cooperar globalmente para frenar el calentamiento global
- Regular tecnologías emergentes con alta responsabilidad ética y de seguridad
- Construir alianzas que reduzcan tensiones y conflictos armados
Estas medidas no son simples recomendaciones; son vistas como pasos necesarios para disminuir el riesgo de un desastre global real.
EN RESUMEN
El Reloj del Juicio Final marcó 85 segundos antes de la medianoche, su punto más cercano al fin del mundo en toda su historia. Esta señal —que combina riesgo nuclear, crisis climática, tensiones políticas y amenazas tecnológicas— actúa como una alerta urgente para la humanidad: sin cambios profundos en políticas globales y cooperación internacional, los peligros existenciales seguirán aumentando.
