Miércoles 28 de Enero 2026 | Hecho por: Katya Aquino Salinas

En su audiencia general de los miércoles desde el Vaticano, el papa León XIV hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para mantenerse “siempre alerta” con el fin de que el “horror del genocidio” nunca vuelva a ocurrir sobre ningún pueblo. El pontífice también reclamó un mundo libre de antisemitismo, prejuicios, opresión y persecución de cualquier ser humano, en un mensaje con un trasfondo histórico y moral profundo.


Un llamado con memoria y responsabilidad

El discurso de León XIV se dio en el contexto de la conmemoración del Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto, celebrado el 27 de enero, fecha que recuerda la magnitud de la tragedia que causó la muerte de millones de judíos y de muchas otras personas durante la Segunda Guerra Mundial. El papa usó esta ocasión para subrayar que la humanidad no debe repetir los errores del pasado ni permitir que se repitan actos de genocidio, persecución o discriminación.

El pontífice afirmó que “renueva su llamamiento a la comunidad de naciones para que esté siempre alerta, de modo que el horror del genocidio no vuelva a caer sobre ningún pueblo y se construya una sociedad basada en el respeto mutuo y el bien común.”


Más que una advertencia: una visión de paz y respeto

León XIV pidió también al “Todopoderoso” que conceda un mundo libre de antisemitismo, prejuicios, opresión y persecución para ningún ser humano, extendiendo su mensaje más allá de las fronteras de una sola comunidad religiosa o étnica. Su discurso apeló al respeto a la dignidad humana, la convivencia y el bien común como valores universales.

Este llamado se alinea con una postura de larga data de la Iglesia católica contra toda forma de antisemitismo y discriminación, reafirmada en el documento conciliar Nostra Aetate, que promueve el respeto entre religiones y rechaza cualquier forma de odio basado en etnia, religión o nacionalidad.


Un mensaje que trasciende fronteras y religiones

Aunque el papa lidera la Iglesia católica, su mensaje fue dirigido a “la comunidad internacional”, es decir, tanto a gobiernos como a organizaciones globales y a la sociedad civil. La advertencia de estar vigilantes ante las señales de genocidio y persecución no es solo una reflexión espiritual, sino una exhortación política y social para que las naciones actúen con responsabilidad moral y humana ante situaciones de violencia masiva, discriminación estructural y odio.

  • Su llamado también incluyó una petición por un mundo libre de antisemitismo, persecución, prejuicios y opresión para todas las personas.
  • El mensaje se dio en el contexto del Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto, enfatizando que recordar el pasado es esencial para construir un futuro de respeto, justicia y bien común.