La decisión del primer ministro canadiense redefine el tablero del comercio internacional en Norteamérica
Durango, Dgo. , 26 de enero de 2026
Hecha por: Katya Aquino Salinas
Ottawa.— Canadá tomó una decisión clave en medio de la creciente tensión del comercio internacional: no habrá acuerdo de libre comercio con China. Así lo dejó claro el primer ministro Mark Carney, quien afirmó que su gobierno mantendrá un apego total al T-MEC, el tratado que integra a México, Estados Unidos y Canadá, y que hoy es la columna vertebral de la economía norteamericana.
El pronunciamiento se dio tras la advertencia del presidente estadounidense Donald Trump, quien amenazó con imponer aranceles del 100% a productos canadienses si Ottawa avanzaba en un pacto comercial con Pekín. La respuesta canadiense fue inmediata y calculada: cerrar filas con Norteamérica y evitar un choque frontal con su principal socio económico.
T-MEC, comercio y estabilidad económica
Carney subrayó que el T-MEC no es solo un tratado comercial, sino un acuerdo estratégico que garantiza inversión extranjera, empleo, cadenas de suministro sólidas y estabilidad económica regional. En ese contexto, un acercamiento formal con China habría generado fricciones legales, políticas y económicas difíciles de contener.
Especialistas en política comercial coinciden en que Canadá eligió el camino de la certidumbre frente a un escenario global marcado por la competencia entre Estados Unidos y China, las disputas arancelarias y la reconfiguración de las cadenas globales de valor.
Trump, aranceles y presión política
La amenaza de Trump reactivó el fantasma de una guerra comercial en América del Norte. Con un discurso duro y directo, el exmandatario estadounidense dejó claro que Washington no toleraría movimientos que fortalecieran la influencia china en la región.
Lejos de la confrontación mediática, Carney optó por una estrategia de control de daños: reafirmar el compromiso canadiense con el T-MEC y enviar un mensaje de estabilidad a los mercados internacionales.
¿Qué impacto tiene para México?
Para México, la postura de Canadá representa una señal positiva. El bloque norteamericano se mantiene unido en un momento donde el comercio global vive tensiones constantes. La decisión fortalece al T-MEC como un escudo económico regional frente a presiones externas y como una plataforma clave para la competitividad de los tres países.
El mensaje detrás de la decisión
Más allá del titular, Canadá deja una lección clara: en el actual escenario geopolítico, no firmar un tratado también es una estrategia. El comercio exterior ya no solo define flujos de mercancías, sino equilibrios de poder, alianzas políticas y futuro económico.
Hoy, Canadá apuesta por la estabilidad, la integración regional y la cautela. Porque en la economía global, moverse sin calcular puede salir muy caro.
