San Juan, Puerto Rico — 9 de enero de 2026
El fenómeno del reggaetón Bad Bunny y su sello discográfico Rimas Entertainment LLC están en el centro de una polémica legal tras ser demandados por 16 millones de dólares por el presunto uso no autorizado de la voz de una mujer en dos de sus éxitos musicales más populares.
La acusación: voz usada sin consentimiento
La demanda fue presentada el 5 de enero de 2026 ante el Tribunal de Primera Instancia de San Juan por Tainaly Y. Serrano Rivera, quien sostiene que su voz fue grabada y utilizada sin permiso, crédito ni compensación en las canciones “Solo de mí” (del álbum X100pre, 2018) y “EoO” (del álbum Debí Tirar Más Fotos, 2025).
Según el expediente, la grabación se originó como un mensaje de voz de WhatsApp solicitado por el productor Roberto J. Rosado (La Paciencia), en el que Serrano Rivera pronuncia la frase “Mira puñeta, no me quiten el perreo” — que después habría sido incluida en ambos temas sin su conocimiento.
Reclamos legales y alcance de la demanda
La acción judicial alega varias infracciones, entre ellas:
- Violación a la Ley de Derechos Morales de Autor de Puerto Rico.
- Daños y enriquecimiento injusto.
- Violación de la imagen personal y derecho a la intimidad.
Además de los 16 millones de dólares en daños, la demandante solicita que se prohíba el uso futuro de su voz en canciones, presentaciones y material promocional.
La demanda también menciona que las canciones en cuestión han acumulado cientos de millones de reproducciones en plataformas como Spotify y YouTube, lo que eleva el volumen de posibles ingresos generados con la supuesta voz no autorizada.
Impacto mediático y repercusiones
La noticia ha causado un fuerte impacto en medios de Puerto Rico y de la industria musical internacional, ya que Bad Bunny es uno de los artistas latinos más escuchados a nivel global y su música lidera las listas de popularidad en decenas de países.
Hasta el momento, ni Bad Bunny ni Rimas Entertainment han emitido una declaración pública oficial sobre la demanda. La denuncia llega en un momento de gran exposición para el artista, que continúa con su resonancia mundial tras el lanzamiento de Debí Tirar Más Fotos y una intensa agenda de conciertos.
¿Qué viene?
Se espera que en los próximos días se conozcan más detalles del caso, incluyendo las defensas que presenten los abogados de Bad Bunny y si la demanda tendrá repercusiones más amplias en la industria musical sobre derechos de uso y monetización de grabaciones caseras o no licenciadas.
