La extracción ilegal de cableado en circuitos de alumbrado público ha disminuido de manera considerable debido al uso de nuevos materiales de aleación que han perdido valor en el mercado de reventa. El director de servicios públicos explicó que componentes como el neutremel y otros insumos tradicionales ya no se utilizan, dando paso a materiales que, aunque mantienen altos estándares de calidad, no resultan atractivos para quienes sustraían el cable con fines de fundición o venta de la materia prima.
Aclaró que esta evolución en los materiales no implica que el cable sea más barato o de menor calidad, sino todo lo contrario: se trata de insumos modernos y eficientes que simplemente ya no poseen un valor comercial significativo tras su extracción. Si bien no se puede afirmar que la disminución en los robos alcance un 90 por ciento, sí reconoció que la baja ha sido notable, lo que ha permitido mantener encendidos de forma permanente varios circuitos de alumbrado.
Felipe de Jesús indicó que hace apenas tres meses aún se registraban circuitos severamente dañados; sin embargo, tras la sustitución del cableado por estos nuevos materiales y el refuerzo en las medidas de protección, la sustracción se redujo de forma importante. Actualmente, el problema se limita a fallas aisladas en algunas lámparas, muy lejos de las afectaciones generalizadas que se presentaban anteriormente.
