Las cataratas oculares, una de las principales causas de ceguera en el mundo, están en aumento global, impulsadas por el envejecimiento de la población, el incremento de enfermedades crónicas como la diabetes mellitus y hábitos de riesgo como la exposición prolongada al sol sin protección. Así lo advierte Georgina Soto Cruz, responsable de la Clínica de Optometría de la Escuela Nacional de Estudios Superiores León de la UNAM, en una entrevista con medios especializados.
“Hay personas jóvenes que tienen esa enfermedad crónico-degenerativa a los 45 años y presentan alteraciones del cristalino”, señaló Soto Cruz, subrayando cómo no sólo los adultos mayores se ven afectados.
¿Qué son las cataratas y por qué importan?
Las cataratas son la opacidad del cristalino —el lente natural del ojo— que ocurre cuando sus proteínas cambian de estructura, lo que provoca que la visión se vuelva borrosa, con sensación de “neblina” y alteración de los colores. En etapas avanzadas, puede haber dificultad para ver de noche o necesidad de más luz para leer.
Este problema visual es especialmente preocupante porque continúa siendo una de las principales causas de ceguera y discapacidad visual en el mundo, aunque afortunadamente es reversible con cirugía.
Factores que empujan el crecimiento de casos
Según la especialista, varios elementos están detrás del aumento de cataratas:
🔹 Envejecimiento poblacional: a medida que la esperanza de vida crece, también lo hace la incidencia de cataratas porque el cristalino se deteriora naturalmente con los años.
🔹 Diabetes mellitus: las personas que viven con diabetes tienen un desgaste acelerado del cristalino, lo que puede provocar cataratas incluso desde los 45 años si no hay un correcto control glucémico.
🔹 Exposición solar prolongada sin protección: los rayos ultravioletas dañan el cristalino y favorecen su opacidad, por lo que se recomienda el uso de gafas con filtro UV y gorra.
🔹 Otros factores: antecedentes de cirugías oculares, traumatismos, tabaquismo, radioterapia en la parte superior del cuerpo o el uso prolongado de corticoesteroides también pueden contribuir.
Un problema global con impacto desigual
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 94 millones de personas en el mundo padecen cataratas, y cerca del 90 % de los afectados vive en países de bajos ingresos, donde el acceso a atención oftalmológica es limitado.
En México, las cataratas representan el 34 % de los casos de ceguera —aproximadamente 760 mil personas afectadas— y se diagnostican casi 48 mil casos nuevos cada año.
Un análisis epidemiológico publicado en la revista Nature subraya que entre 1990 y 2020 el número de personas con discapacidad visual moderada o severa debido a cataratas aumentó casi 30 %, aún cuando los programas de tratamiento han ayudado a reducir la prevalencia por edad. Esto indica que el envejecimiento y crecimiento de la población han superado los avances terapéuticos.
La clave: prevención y detección temprana
La especialista insiste en que, aunque las cataratas son una afección común con el envejecimiento, su progresión es más rápida en pacientes con diabetes, lo que hace crucial el control regular de la glucosa y exámenes oculares frecuentes, especialmente a partir de los 40 años.
Además, usar protección solar adecuada para los ojos, mantener un estilo de vida saludable y acudir a revisiones oftalmológicas periódicas puede hacer una gran diferencia en el desarrollo y manejo de esta enfermedad visual.
