Durango, Dgo.— La Secretaría de Salud de Durango desmintió la versión que circuló en redes sociales sobre una presunta resurrección de una persona en el Servicio Médico Forense (Semefo). De acuerdo con autoridades médicas, el cuerpo no presentaba signos vitales y los movimientos observados correspondieron a espasmos cadavéricos, un fenómeno biológico poco frecuente que puede ocurrir tras el fallecimiento.
El director del Hospital General 450, Steve Fraire, explicó que clínicamente el individuo ya había muerto, aunque mostró movimientos involuntarios que pudieron generar confusión. “No fue un retorno a la vida ni un segundo fallecimiento; fueron espasmos cadavéricos”, precisó.
Fraire detalló que, desde la primera declaración de muerte, el cuerpo presentaba rigidez cadavérica, y cuatro horas más tarde mostraba también la coloración característica de un cadáver, lo que confirmó plenamente su estado.
Los espasmos cadavéricos son contracciones musculares instantáneas que fijan la postura final del cuerpo y, aunque raros, pueden producir aparentes movimientos. El médico también mencionó el fenómeno de la catalepsia, que en siglos pasados generó confusiones similares, aunque aclaró que este no fue el caso.
Finalmente, el funcionario subrayó que el personal de salud actuó conforme al protocolo, descartando por completo cualquier posibilidad de actividad vital.
