En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el VIH/Sida, el regidor Alan Espinoza expresó preocupación ante el complejo panorama que enfrentan actualmente las políticas de salud pública. La eliminación o reducción de fondos internacionales —como los que otorgaba USAID antes del arribo de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos— ha impactado no solo a países africanos o de alta vulnerabilidad, sino también a naciones latinoamericanas, incluido México. A ello se suma la disminución de recursos federales destinados a salud, lo que incrementa la incertidumbre para miles de personas que dependen de tratamientos costosos para controlar el virus.
Pese a los avances médicos que han convertido al VIH en una condición controlable y no en una sentencia de muerte, persisten los prejuicios y la discriminación. En Durango continúa vigente la ley conocida como “peligro de contagio”, que permite denunciar a una persona seropositiva en contextos laborales, abriendo la puerta a represalias y prácticas discriminatorias. El regidor señala que esta norma se basa en desinformación, pues una persona bajo tratamiento puede alcanzar niveles indetectables del virus, lo que implica que no puede transmitirlo.
En el estado, durante este año se han detectado más de 65 nuevos casos, muchos de ellos en población joven, un indicador que vinculan con la falta de educación sexual integral. Las trabajadoras sexuales, personas que se inyectan drogas y otros grupos vulnerables siguen enfrentando mayores riesgos de exposición. En este día de conmemoración, Alan Espinoza llama a redoblar esfuerzos tanto en prevención como en la eliminación de normas discriminatorias, para garantizar una respuesta efectiva y humana frente al VIH.
