Este viernes inició el primer Simposio de Arquitectura y Arte Funerario en Durango, un encuentro sin precedentes que reúne a especialistas nacionales en conservación patrimonial. Entre los expositores destacan María Guadalupe Sepada, presidenta de “ICOM México”, organismo internacional vinculado a la UNESCO; el maestro Gerardo Lupián, experto en conservación y mantenimiento de arte funerario; y la maestra Etel Herrera, investigadora en esta misma disciplina. El objetivo central del simposio es capacitar y asesorar a las autoridades locales para avanzar en la elaboración de un plan de manejo sustentable del Museo Benigno Montoya.
Durante un recorrido realizado ayer por el Panteón de Oriente, los especialistas señalaron que los polígonos 1 y 2 del camposanto cuentan con los elementos necesarios para postularse como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Aunque el proceso es largo y requiere estudios previos, destacaron que México está adherido a la normativa de la UNESCO desde 2008, lo que reconoce la vigencia del patrimonio funerario y obliga a atender los lineamientos internacionales. El primer paso será la elaboración de fichas técnicas que servirán como diagnóstico para integrar posteriormente un plan de manejo formal que pueda presentarse ante la UNESCO.
De concretarse esta ruta, el beneficio principal sería la conservación y mantenimiento del arte funerario, tanto en su dimensión material como en la inmaterial, pues ambas representan un valor cultural que aporta identidad y memoria histórica. Actualmente, el panteón se encuentra prácticamente intacto desde su creación, debido a que no se pueden aplicar recursos públicos en propiedades privadas. Sin embargo, una vez reconocido como patrimonio cultural, se abriría la posibilidad de invertir en su preservación y asegurar que las futuras generaciones conozcan y valoren este legado arquitectónico.
