El alcalde Toño Ochoa anunció que el municipio emprenderá una modernización integral del sistema de semáforos, luego de reconocer que la infraestructura actual tiene más de 40 años en operación. Aunque no precisó cifras sobre la reducción de incidentes viales en los últimos años, afirmó que es una tarea pendiente y que la actualización tecnológica será clave para mejorar la movilidad. La renovación no se enfocará necesariamente en cambiar postes completos, sino en incorporar “cerebros” y tarjetas inteligentes que optimicen su funcionamiento.

Como parte del proyecto, se instalará un C2, un centro de mando que permitirá monitorear en tiempo real el comportamiento del tráfico en una ciudad que supera los 700 mil habitantes. Desde este punto de control se coordinarán los semáforos, especialmente en horas pico, para ajustar tiempos de luz verde y agilizar la circulación. El alcalde adelantó que algunos equipos sí serán reemplazados y que se introducirán cambios solicitados por la ciudadanía, como eliminar el parpadeo del amarillo y permitir que sea la luz verde la que advierta el próximo alto.

En materia de seguridad vial, Toño Ochoa confirmó que durante diciembre los operativos de alcoholímetro se implementarán diariamente. Señaló que, aunque no cuenta con cifras a la mano, los resultados han sido positivos y la incidencia ha disminuido. Reiteró que conducir sin alcohol es un acto de responsabilidad y que la campaña preventiva será permanente para reducir riesgos durante la temporada de mayor movilidad.