En una audiencia marcada por revelaciones inesperadas y señalamientos cruzados, “El Licenciado” —acusado de participar en el asesinato del exalcalde Carlos Manzo— rechazó tener cualquier vínculo con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y aseguró que su trayectoria profesional ha sido pública y verificable, lejos de actividades criminales.

El imputado afirmó ser licenciado en Ciencias de la Comunicación y Periodismo y relató una serie de empleos que, según él, contradicen la versión del Ministerio Público. Dijo haber trabajado como contratista de obra pública para la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en 2012, además de participar en labores de apoyo en Xochimilco tras los sismos de 2017, cuando la Ciudad de México resultó severamente afectada.
También aseguró haber colaborado con diputados de la 64 Legislatura del Congreso de la Unión en 2018, un dato que llamó la atención de los observadores presentes, pues sugiere que el detenido habría tenido acceso a círculos políticos de alto nivel.
Durante su declaración, “El Licenciado” denunció haber sido víctima de torturas al momento de su detención, una acusación que podría derivar en la apertura de una investigación paralela por posibles violaciones a sus derechos humanos.
El Ministerio Público, por su parte, presentó una serie de señalamientos que lo colocan como pieza clave dentro de un presunto esquema criminal relacionado con el homicidio de Manzo. El caso también implica a siete escoltas del exalcalde, quienes enfrentan cargos por homicidio calificado y permanecen bajo prisión preventiva.
Una audiencia que podría sacudir estructuras políticas
La audiencia continuará en los próximos días, cuando se determinará si los ocho imputados serán vinculados a proceso. Mientras tanto, autoridades estatales mantienen abiertas varias líneas de investigación para esclarecer el crimen, incluidas posibles conexiones entre los implicados, redes de protección local y participación de grupos criminales.
El caso de Carlos Manzo se ha convertido en uno de los expedientes de mayor sensibilidad política en la región, pues podría exponer intereses, complicidades y vínculos que van mucho más allá de los autores materiales del homicidio.
