Guillermo Orozco director de medio ambiente informó que, a la fecha, se han realizado tres derribos y dos clausuras de ladrilleras que operaban fuera de la normatividad, además de mantener más de 20 procedimientos legales en curso. Explicó que estos procesos requieren una ruta jurídica antes de concretar una clausura o derribo, pero también se acompaña de una campaña de concientización dirigida a las organizaciones dedicadas a esta actividad, con el objetivo de trasladarlas al Parque Industrial Ladrillero, un espacio habilitado específicamente para su operación.

El director advirtió que existe una vigilancia permanente de la policía ambiental, especialmente para evitar la reincidencia de ladrilleras previamente clausuradas o el intento de instalar nuevos obradores, lo cual está prohibido. En Durango se tiene registro de más de 200 ladrilleras en funcionamiento, todas sujetas a horarios restringidos y a supervisión para reducir su impacto ambiental. “Si una ladrillera reincide o intenta instalarse en otro punto, de inmediato se genera el derribo”, señaló.

Los horarios permitidos para la quema de ladrillo son exclusivamente nocturnos y su incumplimiento puede derivar en sanciones económicas. Orozco detalló que la multa establecida para quienes operen fuera de lo permitido es de 45 UMAS, equivalentes a aproximadamente 5,000 pesos. Por último afirmó que continuará con los procedimientos, clausuras y derribos necesarios para disminuir la contaminación y ordenar esta actividad económica.